Ciclocarril paralelo al corredor del metrobús de Eusebio Ayala

El ingeniero ambiental Agustín Rodríguez B.S. propone un sistema basado en el uso de bicicletas para llegar a las estaciones del metrobús proyectado para la avenida Eusebio Ayala. 

Por Agustín Rodríguez B. S.*

Ciclo carril paralelo al corredor del Metrobús de Lima, Perú. El césped contribuye a reducir el escurrimiento de aguas de lluvia, favoreciendo la infiltración en suelo y evitando acumulación de agua de lluvia en la superficie. Foto: blogs.gestion.pe.

Cuando pensamos en la bicicleta, la mayoría de la gente ve a este artefacto como un memorable juguete de infancia, o una agradable forma de realizar ejercicios disfrutando del paisaje en parques o zonas alejadas del tránsito urbano los fines de semana.

Todavía existen pocas personas en nuestras ciudades que ven a esta máquina como una opción para desplazarse en calles urbanas, aunque la misma ofrece una gran cantidad de beneficios, especialmente en distancias breves: bicicletas a precios accesibles, no requiere combustible, puede ser anclada en casi cualquier poste o reja, despeja el estrés, es un ejercicio saludable evitando el sedentarismo, reduce calorías, sin emisiones atmosféricas, es silenciosa, ocupa mínimo espacio en las calles y hasta está científicamente comprobado que contribuye a mejorar el estado de ánimo produciendo, muchas veces, una sonrisa a sus usuarios.

Es por todo ello que casi todas las grandes metrópolis del mundo, incluidas las de nuestro continente, han revalorizado a la bicicleta como un medio más de transporte, y buscan incentivar a las personas para que superen sus temores y utilicen en ocasiones este vehículo en las calles.

Así, instituciones gubernamentales han optado por destinar espacios en las calles a través de carriles exclusivos para ciclistas, han colocado estaciones de bicicletas públicas en sitios estratégicos para que sus ciudadanos puedan retirar una bicicleta de un punto, entregarla en otro sitio complementando su viaje con los medios convencionales como buses, trenes, y metros subterráneos. Con esta y otras medidas,  la cantidad de personas que eligen la bicicleta como medio de transporte urbano, en distancias breves, se encuentra en gran aumento.

En cuanto a las numerosas ciudades que han adoptado sistemas masivos como Metrobús BRT (Bus de tránsito rápido, por sus siglas en inglés), –con carril exclusivo, por considerarlos de gran utilidad tanto por el menor tiempo para cubrir distancias como por la gran capacidad de espacio disponibles en las unidades que pueden circular en un carril propio, con menores emisiones atmosféricas– ya han notado que gran cantidad de usuarios llegan a las estaciones de abordaje de buses en bicicletas públicas y propias. Ello condujo a la necesidad  de dotar dichas estaciones  de espacios de anclaje custodiados para resguardo de bicicletas. (Así, por ejemplo, São Paulo y Bogotá cuentan con importantes estacionamientos destinados a bicicletas).

Pero esto no ha sido suficiente, ya que la llegada de ciclistas a las estaciones de buses hace que muchos de ellos, al no contar con ciclo-carriles cercanos, se vean en la necesidad de circular dentro de los carriles de Metrobús. Lo cual ha conducido a otras medidas como reglamentar espacios compartidos entre bicicletas y buses en un mismo carril (tal sería el caso de ciudades como París, San Francisco, México y otras), o bien incluir un carril exclusivo de bicicletas paralelo al Metrobús, lo cual es considerado como más seguro (este sería el caso de la ejemplar ciudad de Curitiba, Brasil). Esta última opción es la más recomendada por instituciones de referencia mundial como el Instituto de Políticas de Transporte y Desarrollo (ITDP) en sus manuales, del cual nuestro país es miembro observador.

Ciclocarril paralelo a corredor del Metrobús de Eindhoven, Holanda. Foto: mexico.itdp.org.

Existen otras alternativas, como las que actualmente son aplicadas en Buenos Aires, sin incluir carriles de bicicleta en las avenidas y en contrapartida se prioriza el trazado de carriles para bicicletas y estaciones de bicicleta pública principalmente en calles secundarias, tanto paralelas como transversales cercanas a las avenidas donde circula el Metrobús.

Pero la utilización de calles secundarias para la circulación de bicicletas, en esta ciudad que ya cuenta con más de 100 km de carriles exclusivos de bicicletas, solo es posible gracias a la gran cantidad de playas de estacionamientos,  y así también a una costumbre bastante generalizada de sus ciudadanos a dejar sus automóviles en dichos estacionamientos a los que denominan “cocheras”. Esto hace factible que los automovilistas no se vean en la imprescindible necesidad de estacionar sobre los carriles de bicicletas, las llamadas “bicisendas”.

Por estas razones,  para nuestra ciudad (Asunción) y su área Metropolitana, la opción que mejor se adaptaría es la de realizar un carril de bicicletas exclusivo con divisorias, en la misma Avenida Eusebio Ayala,  paralelo al carril del Metrobús, para la llegada de usuarios a sus estaciones, como así también dotarlos de sitios cercanos de anclajes de bicicletas seguros y custodiados. Evitando de esta manera que la creación de carriles ciclísticos se vea afectada por la cantidad de vehículos estacionados si se colocaran los mismos en calles paralelas.

También sería propicio el funcionamiento de puntos de entrega en plazas de bicicletas públicas la cuales puedan, a través de carriles con divisorias, desplazarse y ser devueltas en sitios cercanos a las estaciones de abordaje del Metrobús. Es esta, además de saludable,  la opción más económica para permitir la llegada de usuarios al sistema de transporte de Metrobús.

La incorporación de un “carril de bicicletas con divisorias” paralelo al Metrobús tendría, además, las siguientes ventajas:

–Dar posibilidades de traslado de mercaderías en bicicletas de carga (reduciendo costos para trabajadores, mejorando su capacidad de ahorro y calidad de vida, descongestionando buses articulados de sobrecargas de cajas, bolsas, y otras).

–Aumentar la asistencia escolar de adolescentes de escasos recursos, por cuenta propia o siendo transportados por adultos en bicicletas acondicionadas para traslado de niños.

–Mejorar la salud de la población por estilos de vida menos sedentarias en distancias breves.

–Crear fuentes laborales para mandados o deliverys de supermercados, courriers o mensajeros en bicicleta de carga.

–Fuentes laborales en sitios de aparcamientos de bicis custodiados, municipales o concesionados.

–Dar facilidades a personas con discapacidad motriz a ser asistidas por otras, para llegar a las estaciones de abordaje.

Bicicleta adaptada para transportar a personas con discapacidades motrices. Foto: social.mendoza.gov.ar

–Contribuirá a descomprimir embotellamientos de tránsito y sobrecarga de pasajeros en buses articulados durante eventos de magnitud, ofreciendo en anuncios del mismo, de anclajes con resguardo público gratuito a quienes lleguen en bicicleta a dichos eventos (anclajes y resguardo podrían estar a cargo de organizadores del evento).

–Facilidades a pasajeros de Metrobús que puedan desplazarse de una estación a otra utilizando medios alternativos que puedan ser guardados en bolsos o mochilas, como patines, monopatines o skate long-boards (sin necesidad de anclajes).

–Opción recreativa para hacer ejercicios en familia los fines de semana.

 –Generación de nuevos talleres y artesanos de bicicletas para reacondicionar bicis de automovilistas que adquirirán bicis con fines recreacionales.

 –Alternativa de traslado en bicicleta para estudiantes universitarios que aún no cuenten con ingresos, para que no abandonen sus estudios.

Vídeo: Curitiba, Capital de Estado do Paraná, Brasil. 18 km de metrobús con bicisenda paralela en toda su extensión.  (http://www.streetfilms.org/curitibas-brt/)

 

*Ing. Ambiental. Miembro fundador del sitio web de red social de ciclistas urbanos “Moviendo Asunción a pedal” (https://www.facebook.com/groups/moviendoasuncion/)

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