Cercan a presuntos autores del atentado contra el Charlie Hebdo

El terror se apoderó ayer de Francia con un bárbaro ataque al periódico satírico francés Charlie Hebdo. Al menos dos de los tres autores del atentado penetraron a tiros a media mañana en la redacción del semanario y asesinaron a quemarropa a 12 personas, la mayoría miembros de la redacción, incluido su director, Stéphane Charbonnier, conocido como Charb. Cuatro de los 11 heridos se debaten entre la vida y la muerte.

La policía francesa ha estrechado el cerco sobre los presuntos autores del ataque terrorista contra Charlie Hebdo el miércoles en París, los hermanos Chérif y Said Kouachi. Según fuentes policiales, fueron vistos durante la mañana en las proximidades de Villers Cotterêts, en el departamento de Aisne, al norte del país, donde al parecer atracaron una gasolinera.

Los hermanos Kouachi estaban siendo vigilados y controlados por la policía, según ha informado esta mañana el primer ministro, Manuel Valls, a la cadena RTL. Valls señaló que los dos eran “conocidos” y “vigilados”, como otros cientos de sospechosos, pero que “no existe el riesgo cero”. Fuentes policiales aseguran a mediodía que los servicios de seguridad creen haberlos localizado en el departamento de Aisne, en la región de Picardía, al norte de París, después de que un empleado de una estación de servicio comunicara a la policía haberlos reconocido a bordo de un Renault Clio de color claro.

Reacciones y más violencia

El primer ministro señaló que varias personas –siete, según la policía- han sido ya detenidas en relación con las investigaciones por el atentado. Más de 3.000 policías siguen la pista de los Kouachi, mientras un tercer joven relacionado inicialmente con el atentado, que ha costado la vida a 12 personas, se entregó esta madrugada a la policía, que no ha presentado cargos concretos contra él.

El tercer hombre buscado por la policía, Hamyd Mourad, de 18 años, se entregó en la noche del miércoles al jueves en una comisaría de Charleville-Mezéres, a 230 kilómetros al noroeste de París. Mourad, según la policía, es cuñado de uno de los hermanos Kouachi. Su foto no fue distribuida por las fuerzas de seguridad.

Una agente municipal falleció esta mañana en Montrouge, el sur de París, después de que un individuo con chaleco antibalas le disparara con un fusil de asalto tras un accidente de tráfico. La policía no ha relacionado directamente este incidente con el atentado del miércoles. El autor de los disparos ha logrado huir. También esta mañana, se registró una explosión en un restaurante kebab próximo a una mezquita en Villefranche sur Saône, cerca de Lyon. No ha habido ninguna víctima. Tampoco en otros dos ataques registrados en la noche del miércoles al jueves contra dos lugares de culto musulmán. En Mans, al oeste de Francia, unos desconocidos lanzaron tres artefactos explosivos y, en Port-La Nouvelle, al sureste, otros individuos realizaron dos disparos contra una sala de oración.

Antecedentes

Chérif Kouachi, de 32 años, alias Abu Issen, estaba en el punto de mira de la policía desde que en 2008 fue condenado a tres años de prisión por pertenecer a una célula de captación de presuntos yihadistas. Tanto él como su hermano Said, de 34, nacieron en Francia. Más de 3.000 policías los buscan desde el mediodía del miércoles dentro de la mayor operación antiterrorista lanzada en las últimas décadas en el país. En la noche del miércoles al jueves, la principal operación policial de búsqueda se desarrolló en Reims.

En Francia se registraron manifestaciones de protesta en un centenar de localidades del país con la participación de decenas de miles de personas. Muchas de ellas con pancartas con la frase “Je suis Charlie”.

Las principales organizaciones musulmanas de Francia, donde más de cinco millones de personas practican esa religión, condenaron con firmeza el atentado. “Es un acto bárbaro de extrema gravedad y un ataque contra la democracia y la libertad de prensa”, señaló el Consejo Francés de Culto Musulmán.

charlie hebdoEl ataque

Los atacantes, vestidos de negro y enmascarados, penetraron en la sede de la revista, situada en el bulevar Richard Lenoir, en el distrito 11 de la capital francesa, poco después de las 11 de la mañana. Una hora antes, había comenzado en la segunda planta la habitual reunión semanal del equipo directivo, lo que indica que, muy probablemente, los terroristas tenían información de las actividades de la revista.

Corrine Rey, que dibuja cómics bajo el seudónimo de Coco, había recogido a su hija de la guardería y volvía al trabajo con la niña cuando dos hombres armados y con la cara cubierta con pasamontañas coincidieron con ella frente a la puerta de la redacción de la revista satírica. Los enmascarados amenazaron con matar a la niña.

«Dijeron que querían subir a las oficinas y yo les tecleé el código», confesó la mujer, citada por la versión digital del diario ‘Daily Mail’.

Los terroristas, Rey y su hija subieron la escalera, y luego los atacantes empezaron a ejecutar a varios colaboradores de la revista.

Al entrar en la sala de redacción, los tiradores gritaron «¿Dónde está Charb?».

«Dispararon a Wolinski y a Cabu», especificó la caricaturista, en referencia Georges Wolinski y Jean Cabut, dos de los colegas que murieron a causa de los disparos. «Eso duró cinco minutos. Yo me había refugiado debajo de una mesa».

La caricaturista detalló que los atacantes «hablaban francés perfectamente» y no escondían su condición de «terroristas de Al Qaeda».

Otros testigos presenciales dicen también haber oído a los asesinos gritando «¡Hemos vengado al profeta!» y «¡Dios es grande!».

Los atacantes, con fusiles Kaláshnikov, recorrieron las dependencias durante 10 minutos mientras disparaban a redactores y empleados a muy escasa distancia, según fuentes policiales. La mayoría de víctimas estaban en la sala de reuniones.

El ataque, no reivindicado durante la jornada por ninguna organización, se produce después de que Francia y los franceses hayan sido señalados como objetivos por los principales movimientos yihadistas. Charlie Hebdo, todo un símbolo emblemático de la libertad de prensa en Europa, recibía continuas amenazas desde que en 2006 publicase caricaturas de Mahoma. Los tres sospechosos identificados anoche por la policía son Said K. y Chérif K., hermanos de 34 y 32 años respectivamente, y Hamyd M., de 18 años. Los tres individuos son de nacionalidad francesa.

Fuentes: RT, El Pais

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