Cartes endeuda al país para pagar deudas

Por Julio Benegas Vidallet. 

 

En abril del año pasado, se colocaron los últimos bonos “soberanos” por 280 millones de dólares, con vencimiento en el 2023, a 4.15% de interés a través de Bank of America, Merrill Linch y JP Morgan, afincados en Nueva York.  Buena parte de ese dinero ya era para pagar los intereses de las deudas anteriores.

Los bancos y entidades de la bolsa de Nueva York son también los que participaron de la primera y segunda emisión de los bonos “soberanos”, de 500 millones, en enero de 2013, durante el gobierno de Federico Franco y de 1.000 millones, en el 2014, durante el gobierno de Horacio Cartes.

En tres años se ha doblado la deuda externa paraguaya, hasta avanzar a los 3.900 millones de dólares. Santiago Peña, el ministro de Hacienda, parece feliz cuando lo anuncia. El, ex funcionario del Fondo Monetario Internacional, probablemente, no cargará con el peso de la deuda. Horacio Cartes, el presidente, también se muestra contento. Ambos hablan de que Paraguay está muy bien posicionado en el mercado financiero. Endeudar al país a 10 y 30 años les parece bien, no así conseguir recursos genuinos para el Estado para las grandes inversiones necesarias. Así lo demostró cuando en su primer año de gobierno vetó un 10% de impuesto a la exportación de granos en bruto. El peso mayor de la deuda, ya se sabe, recaerá completamente en futuros gobiernos y futuras generaciones.

No solamente Cartes y Peña parecen contentos.  También los bancos, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial.

En ese mundo las lógicas no son las más comunes. Por ejemplo, para el representante del Banco Mundial en Paraguay, Dante Mossi, “el manejo de la deuda ha sido bastante prudente. Creo que hay que educar al público que un país como Paraguay de renta media, ya no depende del financiamiento de organismos internacionales sino del mercado. Es decir, acostumbrarse al mecanismo de países que recurren a emisiones de bonos para llevar adelante sus programas de inversión”, dice Mossi en una nota publicada en La Nación escrita por Prince Otto.

La deuda íntegra se la pagará cuando lleguen la fecha y hora indicadas, a los 30 años y los 10 años. Para cuando eso, por los 1.500 millones de dólares se habrá pagado, capital e intereses, 3.800.000 dólares. Y en la misma proporción por los últimos 280 millones.

Ayer nomás, el ministro de Hacienda nos decía que si bien hubo incremento en la deuda externa, Paraguay “todavía tiene el menor nivel de deuda en América Latina”.

Pero nada dice que en los países de la región, en Argentina y Brasil, por ejemplo, los sojeros pagan un promedio de 30% de impuesto a la exportación en grano. Y que la carga tributaria, en general, es muy superior a la recaudación fiscal de Paraguay (apenas 12%)

En cálculos financieros parecen intereses “bajísimos”, los más bajos del mercado financiero, según el titular de Hacienda, un 4.5 o un 6.10%, pero en caja real, un dólar sobre dólar, solo por esos 1.000 millones, Paraguay deberá pagar, en interés, a 30 años, 1.830 millones.

Además de la deuda externa, el gobierno de Horacio Cartes ha emitido bonos en el mercado local.

Este año, ya se presupuestó nuevas tandas de deudas. Esos dineros, en la justificación, están destinados a  inversiones de obras públicas.

La deuda de Paraguay, según el ministro de Hacienda, sigue siendo la más baja de la región. Lo que no cuenta es que, salvo que finalmente se deciquen a tocar los bolsillos de los sojeros, los grandes importadores, los grandes ganaderos, la renta financiera, las grandes compañías telefónicas, las empresas de cerveza, gaseosa, los intereses de la deuda seguirán pagándose, en buena parte, con más deuda.

Abajo ya casi nada queda, aunque ganas no le faltan a este gobierno. Intentó, entre otras medidas, imponer impuestos a la venta de remedios yuyos. Luego fue por impuestos a valores de las cooperativas. Ampliar la base tributaria hacia abajo es la intención presidencial, pero los números, aún pueda ensancharlos en la base, no cierran. Enormes recursos financieros necesitará el Estado paraguayo para salvar los intereses de la deuda y, cuando llegue la hora de cancelarla…

 

 

Comentarios

1 Comentario

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    Enrique
    23 febrero, 2016

    Hay que para el uso y el abuso

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