Carmen Villalba reafirma la lucha armada contra la “mafia organizada”

Villalba acusa a la “seudoizquierda” de prestarse al juego de la oligarquía y los medios corporativos al asociar al Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP) con el narcotráfico.

Carmen Villalba rechazó las acusaciones contra el EPP sobre supuestos vínculos con el narcotráfico y los terratenientes. Foto: Paraguay.com.

En una entrevista vía telefónica realizada a Carmen Villalba por Resumen Latinoamericano antes de su traslado de la cárcel del Buen Pastor por un presunto intento de fuga, la condenada por el secuestro y muerte de Cecilia Cubas reafirma el camino de la lucha armada puesto que, según sostiene, “las contradicciones que existen entre el poder oligárquico  y los de abajo no pueden solucionarse de manera pacífica”.

Asimismo, denuncia que el operativo fue un intento de asesinato en su contra y responde a las acusaciones de narcotráfico y de supuesta connivencia con terratenientes que le endilgan los detractores del grupo. “Somos nosotros quienes enfrentamos a esos ganaderos, al gobierno oligárquico y a sus cómplices con las armas en la mano”, afirma.

“El EPP enfrenta hoy a la mafia organizada cuyo motor principal es el Partido Colorado que nuevamente se ha instalado en el poder”, responde ante la pregunta sobre los fines del grupo.

Luego, ante la consulta sobre las razones políticas y económicas de haberse levantado en armas, refiere que “la situación económica del Paraguay según la propia CEPAL, determina que más del 54% de la población es pobre y un alto porcentaje se encuentra en la indigencia. Si hablamos de la niñez de mi país, un 43% está en condiciones de desnutrición y por cada año, nueve mil familias campesinas son expulsadas de sus tierras para implementar la agro-ganadería intensiva por parte de trasnacionales como la Monsanto y otras, vinculadas  a la oligarquía paraguaya, junto a sus partidos políticos, magistrados y parlamentarios. Estos explotan la fértil tierra del norte y de otros puntos del país”.

Sobre las acusaciones de mantener vínculos con el narcotráfico que se difunden en los medios, contrapone que son los grandes estancieros los que se dedican al tráfico de drogas y en este sentido señala al propio presidente Horacio Cartes, quien tiene establecimientos en el Norte del país. Asimismo, aludió a un cargamento de cocaína que cayó la semana pasada en dos estancias.

“Eso es parte de la tergiversación que llevan adelante los medios de comunicación que son propiedad de la oligarquía paraguaya. Además hay una estrecha unión entre ganaderos, sojeros, narcotraficantes, policías y políticos. Nosotros estamos actualmente en guerra contra esa mafia, su gobierno y el Estado y lo hacemos porque nadie tiene dudas en nuestro país que esa oligarquía y sus partidos están compuestos por narcotraficantes.

(…) Ayer nomás se incautaron de una importante cantidad de cocaína en dos estancias, pero ocultan los nombres de las mismas, porque casi siempre que ocurre esto son propiedad de políticos, de magistrados judiciales o de parlamentarios. El propio presidente de la República tiene estancia en el Norte. El pueblo sabe, los medios saben, que el narcotráfico ha estado siempre instalado en las estructuras del gobierno. No hay mucha diferenciación entre políticos y narcos”, aseguró.

Con respecto al último ataque del grupo registrado la semana pasada en que fueron asesinados cuatro guardias de seguridad y un policía en un predio de la empresa Mate Larengeira en San Pedro, ratificó las acusaciones de la existencia de grupos paramilitares al servicio de terratenientes y que fueron formados para asesinar campesinos.

“Como otros estancieros tiene grupos paramilitares, integrados en muchos casos por oficiales de la Policía Nacional que cumplen la función de guardias en casi todas las estancias de grandes propietarios. En particular en esa estancia, se dio el caso de que el policía que encabezaba las fuerzas paramilitares estaba en actividad, y la empresa de seguridad es de su propiedad y de otro comisario de la localidad de Pedro Juan Caballero. Fundamentalmente son fuerzas paramilitares las que resguardan los latifundios de los ganaderos en cada una de sus propiedades a lo largo y ancho del país. Las estancias representan uno de los emblemas de políticos de todos los colores, ya que una vez que llegan a cargos en el gobierno o van acumulando dinero terminan comprándose enormes extensiones de tierra. A partir de ello producen la expulsión de gran cantidad de campesinos, a quienes se les torna insostenible convivir con las grandes plantaciones de soja, de maíz y otros granos, por la fumigación que se hace desde aviones que envenenan todos los cultivos y animales domésticos que tienen esos pequeños propietarios. A esto hay que sumarle la agresión continua que sufren por parte de los matones de los estancieros que quieren apropiarse de más tierras para ampliar sus latifundios”, sostiene.

Al ser interrogada con relación a los ataques de parte de los grupos de izquierda que no comparten sus métodos, acusó a estos de oportunistas al prestarse al juego electoral y se reafirmó en que las contradicciones en el seno de la sociedad paraguaya no serán resueltas por la vía pacífica.

“Dentro de la seudoizquierda paraguaya están los socialistas oportunistas, cuyo mayor emblema de lucha es la participación electoral. Son ellos los que se definen por la colaboración y no la lucha de clases. Nosotros, como marxista-leninistas hijos del mariscal Gaspar de Francia nos definimos por la confrontación de clases, creemos a su vez que las contradicciones que existen entre el poder oligárquico  y los de abajo no pueden solucionarse de manera pacífica, o solo con participaciones electorales. Sostenemos que para avanzar en un proceso similar al que fue el proceso popular del Doctor Francia, contextualizándolo dentro de este tiempo, hay que hacer una Revolución popular y radical, y no solamente reformas. De lo contrario no cambiarían las condiciones de pobreza y explotación de nuestro pueblo”, esgrimió.

Sobre el gobierno de Horacio Cartes dijo que se redoblaría la represión, que de hecho ya lleva mucho tiempo y en respuesta a la cual precisamente surgen las distintas experiencias de insurgencia, entre estas el EPP.

Por último, con respecto a la posibilidad de emprender luchas por fuera de la vía armada, dijo que respeta a los socialistas que no comparten su opción, pero señaló que muchos de estos se han alineado a la oligarquía y a los medios corporativos al vincular al grupo con el narcotráfico y a los intereses ganaderos, ante lo cual opuso que “deberían darse cuenta que precisamente somos nosotros quienes enfrentamos a esos ganaderos, al gobierno oligárquico y a sus cómplices con las armas en la mano”.

“Esa seudoizquierda apoyó al gobierno de Lugo mientras este profundizaba la presencia del Plan Colombia, o facilitó las condiciones para que organismos imperialistas que eran expulsados de Venezuela y Bolivia vinieran a asentarse en Paraguay”, concluyó.

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