Breves apuntes luego de la victoria de Boccia

La previsible victoria de Franklin Boccia sobre Ricardo Canese en la consulta popular de ayer deja, además de las razones electorales del resultado, varias lecturas políticas. Las razones electorales de la derrota de Canese son claras, y hasta sencillas. Su candidatura apareció muy tarde y nunca cobró vuelo. La estructura electoral del PLRA, refinada con decenios de años de ejercicio, es muy superior a la del Frente Guazu (FG). La inserción electoral de los partidos y movimientos de izquierda y de centro del FG en Asunción es escasísima. La convicción de los militantes y dirigentes de las izquierdas fue debilitada por la abrumadora realidad de que las posibilidades de victoria eran casi inexistentes. Así que Boccia y la  estructura liberal en Capital hicieron lo justo y lo necesario para ganar: no hicieron mucho ruido proselitista para evitar una alta participación electoral y trabajaron al interior de su partido para asegurar el traslado de los electores el día de las elecciones. Y liquidaron el pleito con una victoria aplastante de 68,4% sobre 29,6%. Más allá de lo que se tiene que decir cuando se está en campaña, nadie en su sano juicio podía pensar que Canese ganaría la consulta de ayer.

Las lecturas políticas que pueden proponerse luego del acto electoral de ayer, son menos evidentes y sencillas. Una de ellas es que el FG y Canese resolvieron una alianza con el PLRA y acudieron a la consulta popular, cumpliendo instrucciones precisas de Fernando Lugo. Lo de ayer en Asunción fue una agenda del gobierno, desde su comprensivo interés de sobrevivir hasta el 2013 y, en este trayecto, de realizar algunos cambios institucionales  de forma al Estado Oligárquico. Lo de ayer también fue, tal como lo dijo Boccia, un avance del proyecto presidencial 2013 del PLRA con un potencial aliado que podría sumar votos  para aquel acontecimiento. Y, para completar, la consulta en el día del aniversario de la victoria de Boquerón fue una expresión de la confusión de la izquierda antioligárquica (Tekojoja, P-MAS, PCPS, PCP, MPP) en su andar por este complejo camino post colorado, al jugar un agenda que terminará apagándolo como una opción política para el país en el futuro.

Más lejos en el horizonte podríamos también visualizar la posibilidad muy seria de una revitalización del bipartidismo oligárquico, luego del impase Lugo 2008 que expresó su proceso de debilitamiento. Un bipartidismo azulgrana que, parece, va construyendo nuevas formas, exigidos por los nuevos tiempos, para seguir representando al poder oligárquico y colonial en Paraguay.

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