Ómicron tiene responsables y buenos encubridores

Por Federico Tatter

Es una opinión, sustentada en publicaciones que ofrecen datos «sustentables». Entonces, parto de la percepción, que con iguales o similares datos, las conclusiones pueden ser dispares, hasta antagónicas. Depende del color del cristal con que se mira. Depende desde qué intereses se analizan. Si la fuente es una agencia europea asociada a su estado, una conclusión. Si es latinoamericana, sudafricana, rusa, o china, las conclusiones, otras. Y aquí vamos.
Desde Alemania, y a través de la oficialista agencia Deutsche Welle (DW), alertan sobre las consecuencias del «egoísmo de estado europeo» frente a la humanidad.
Reconocen que la aparición de Ómicron, entre otras, surge por la extrema inequidad en la distribución, el acaparamiento, y hasta la prohibición de la exportación de vacunas. (El tema donación de excedentes por vencer o no, como extensión de politica exterior es marginal).
La gran paradoja, y explícita entrelíneas la DW, que los estados acaparadores, no deberán abandonar su tradicional egoísmo, sino acrecentarlo. Deberán liberar las vacunas al mundo para evitar más mutaciones, que retornan sobre los mismos países acaparadores, como golpiza con cada oleada (Hoy Delta, mañana Ómicron, pasado la siguiente letra hasta acabar con el alfabeto griego).
Si por egoísmo se crean las cepas, por el mismo egoísmo deberán liberar las vacunas al mundo. Léalo recto o entre líneas. Publica DW: “…Acaparar vacunas, no financiar la respuesta global, no apoyar una exención al Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual Relacionados con el Comercio (TRIPS, como se le conoce por sus siglas en inglés), todas estas cosas han llevado a esta situación. Y lo triste es que los países de la Unión Europea (UE), América del Norte, Canadá y otros tenían poder para cambiar esto hace un año y eligieron no hacerlo», critica McNair…».
Hoy, es tarde para frenar a Ómicron, pero los estados europeos y sus mass media, están a tiempo para encubrir su real orígen, que los podría inculpar. Pues hasta donde sabemos, los científicos sudafricanos secuenciaron la variante y la dieron a conocer al mundo científico y la propia OMS en forma responsable.
A partir de allí, las puertas se cerraron sobre el sur africano, y se insinuaron que la misma surgía por la baja vacunación. Sin nombrar que antes, esa baja vacunación era producto directo de la inequidad en el acceso, por expresa prohibición de exportar vacunas por parte de la misma Europa, por su política de mantener las patentes, y vaya, por el feroz acaparamiento.
Y aún más, aún no está clara la peligrosidad de la variante, como así también su propio origen, si es posible determinarlo. Cuando crecen los indicios de circulación comunitaria de Ómicron en Europa en el mismo momento y aún antes de su descubrimiento y secuenciación en la propia Sudáfrica.
Varias personas en Europa, que no han viajado ni tenido contacto con África ni menos con el sur africano, han cursado la enfermedad con la tal variante Ómicron. Pero la opinión que aquí describo no trata del virus, sino del estructural o sistémico tratamiento por parte de los estados europeos, Canadá y Estados Unidos, y sus mass media estatales, asociados y oficiosos, alineados y “soldados” a un mismo libreto, en este caso, neocolonial y de gendarmería moral global.
Primero la condena, luego la investigación. Ante la rápida bajada del telón de acero, los europeos, buscaron demostrar músculos para enfrentar variantes, pero a la vez, picardía extrema, en adjudicar responsabilidades. Y claro, lo hicieron a través de sus mass media. Reducir al ostracismo al sur de África en minutos, equivale a matar al mensajero.
Al punto que la propia OMS, y minutos después la propia ONU, consideraron que los gobiernos han tomado “contundentes medidas que no se basan en pruebas ni son eficaces en sí mismas”, y que lejos de abordar la problemática con altura global, sólo contribuyen a aumentar la desigualdad, la inequidad, la desinformación, de características neocoloniales, que precisamente han producido el surgimiento de la variante Ómicron, variantes anteriores, y podrán ser responsables de otras variantes en el futuro cercano, de persistir el no acceso universal a las vacunas. De continuar el acaparamiento. La geoeconomía vacunal desigual.
Al punto este estado de malinformación, que desde el propio gobierno sudafricano, salpicado como responsable, y su país castigado, ahora reaccionan con decepción señalando que “…preferiríamos que (los estados) no reaccionaran como nuestros antiguos colonizadores, que son muy rápidos en echar el cierre a África…”.
Así, África responde con acciones fuertes. “África para África”, responden. Y anuncian el desarrollo de la vacuna Apenovax, que en principio, “…las dosis se destinarán principalmente al continente africano … donde es necesaria, una producción independiente…”. Claro, saben de liberación, independencia, y de los enroscados libretos y guiones coloniales, donde siempre todo es muy civilizado, pero “…el negro siempre el culpable”.

Mejor, un relato desde los sures.

Si con los mismos datos, son posibles y necesarios relatos diversos, y cuantos más cercanos mejor. Por qué no tener el nuestro, con sabor local, que contemple puntos de vista e intereses locales. Allá los estadounidenses con su relato, que lo tengan, para ellos. Así los europeos. Igual los rusos, chinos, mediorientes, orientes varios. Y también los africanos. Pero para conocer el mundo, para quienes aquí vivimos, mejor el punto de vista latinoamericano.
Por ello, nos deben ser muy instructivas, las falacias de las medias verdades de los mass media europeos, Canadá y Estados Unidos, a través de sus agencias dependientes. No son la verdad, son su verdad y sus intereses, y son difundidos a nivel global, por sus súbditos.
La primera gran falacia de DW (Alemania), BBC (Reino Unido), RFI (Francia), RAI (Italia), EFE y RTVE (España) es parecer y ser vistos como «independientes», cuando son brazos de la política exterior europea. De allí que viven enzarzados en mentiras, bulos tras bulos, con algún otro dato de la realidad que deben masticar, digerir y envolverla como píldora, y a veces, deben pisar sus aseveraciones anteriores, para adecuar a los guiones actuales. Tal el caso, de incriminar a China de la pandemia, encubrir el acaparamiento de vacunas, evitar la liberación y la exportación de las mismas, culpar y condenar al mundo por las mutaciones que por la inequidad ante la vacunación surgen, hacer pagar al mundo por los nuevos cierres, mientras deben encubrir que se preparan para seguir sobrevacunándose, en contra de los reclamos de la OMS, la ONU, y toda instancia multilateral.
La batalla descolonizadora tal vez no precise de arcabuces. Si, tal vez, de una poderosa flota comunicacional con relato desde los pueblos diversos de los sures. Los asiáticos, los orientales, los africanos, los sudamericanos, etcétera.
La misma data cruda y dura, es diferente cuando es procesada y sistematizada desde la necesidad y punto de vista de los pueblos del sur del mundo.

Link

https://www.dw.com/es/variante-%C3%B3micron-cr%C3%Adticas-a-la-ue-por-su-lenta-donaci%C3%B3n-de-vacunas-contra-covid-19/a-59968058

https://www.pagina12.com.ar/386106-la-variante-omicron-del-coronavirus-mantiene-al-mundo-en-ale

 

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