La manifestación que no es «ciudadana»

Por Julio Benegas Vidallet

Hace tiempo que los patrones de este país, a través de sus medios de comunicación, habilitan, protegen o promueven manifestaciones «ciudadanas» contra políticos corruptos, listas sábanas y afines. A esas manifestaciones nos sumamos como «ciudadanos indignados que nos manifestamos espontáneamente». Pero cuando los patrones no apoyan ni protegen ni promueven las demandas sociales de tierra, trabajo, organización, dejamos de ser «ciudadanos indignados» y volvemos a la categoría de campesino atrasado, haragan, sintecho bandido, dirigentes corruptos.

En el tema tierra, vida y producción campesina, la alerta mediática sobre sus demandas y sus referentes se activan inmediatamente. Es que los patrones de este pais controlan el 90 por ciento de la tierra para la soja, la ganadería y la narcoganaderia. Y en las zonas metropolitanas controlan las mejores tierras a través de sus inmobiliarias con, al igual que la renta financiera, montos exorbitantes, imposibles de acceder para las familias pobres.

No esperes el llamado del patrón para manifestarte ni el rótulo de ciudadano. Las demandas profundas nunca serán protegidas ni promovidas por ellos.

Los patrones definen cuál manifestación es válida y cuál no. Cuándo nos convocamos «espontaneamente» y cuándo lo hacemos movidos por «oscuros intereses».
Y construyen una matriz que repetimos como loritos para no quedar off side (fuera de juego) al punto tal que el desempleado pobre, sin tierra y sin vivienda, habla de «campesino haragan o sin techo «bandido» al referirse a sus prójimos.
Es el cerco oligárquico, una hegemonía ruin de hacernos pensar o creer que sus intereses son nuestros intereses.

 

Comentarios

.
Sin comentarios

Déjanos tu opinión

.