El Estado paraguayo me sigue torturando

A más de 17 años de aquel doloroso, brutal y criminal día (3 de junio de 2003) en que las fuerzas represivas del Estado, policías, militares con acompañamiento fiscal reprimieron, asesinaron (Eulalio Blanco) y al final apresaron y torturaron (Ernesto Benítez) en la comisaría de Santa Rosa del Aguaray.
Hoy a la mañana fuí convocado para una evaluación Sicológica en la Fiscalía de Derechos Humanos de Asunción en relación a las torturas al que fuí sometido en dependendias de la comisaría de Santa Rosa.
No sé si para el Estado paraguayo no son suficientes pruebas las cinco cicatrices que tengo en el cuerpo como marca de dos intentos de asesinato, un dedo y una costilla fracturada, el pulmón derecho destrozado, los dolores de huesos cada cierto tiempo producto de los golpes con garrote en todo el cuerpo, las lágrimas e intensa picazón en los ojos como consecuencia del gas pimienta, la sensación de inminente muerte producto de los pequeños cortes que los militares me hacían en el cuello con el cuchillo mientras me gritaban palabras irreproducibles, humillantes y degradantes para el ser humano.
Ya pasaron 7 años de nuevo de aquella resolución de condena de parte de la Comisión Mundial contra la Tortura de Naciones Unidas contra el Estado paraguayo y que hasta hoy siguen incumpliendo.
Él último paso que dió el Estado fué hace un año cuándo decidió después de mucha presión reabrir el caso y tratar de identificar a los responsables del crímen y castigarlos, no hay avances sustanciales todavía.
También cerca de fin de año organizaron un acto en la Vice Presidencia y las partes firmamos un acuerdo de cumplimiento definitivo, en Abril debía ser la Reparación Económica y en Mayo el Acto de Peiddo de Disculpas Públicas en nombre del Estado, hasta ahora nó cumplieron, siguen dilatando, eludiendo, engañando, o sea, continúan Torturándome (revictimización).
En conclusión:
El Estado paraguayo a lo largo de éstos 30 años de »proceso democrático» no ha cambiado en su esencia, sigue siendo Terrorista al perseguir, torturar y matar a su propio pueblo.
Podrán perseguirnos.
Podrán humillarnos.
Podrán torturarnos.
Podrán matarnos.
Podrán descuartizarnos.
¡Pero nó podrán derrotarnos!

Comentarios

.
Sin comentarios

Sorry, the comment form is closed at this time.

.