El comienzo del fin del régimen colorado

Por Pelao Carvallo

El régimen colorado (Estado colorado + gobierno colorado) ha manejado la pandemia en su versión paraguaya al modo colorado: como una excelente oportunidad de negocios e impunidad. No es justa la proporción de muertes para este país, pensando sobre todo que, con todo, la mayor parte de la gente pensó que los sacrificios impuestos el año pasado tenían como razón de ser el que las autoridades de salud estaban ganando tiempo para prepararse para el momento peor. Pero este 2021 desde el inicio fue el momento peor y la incapacidad del sistema sanitario fue notoria y letal. La gente se sintió estafada y sus familiares fallecidos, asesinados por omisión.

Esta situación provocó las manifestaciones de marzo, que lograron derribar al Ministro ineficaz pero no a toda su claque. La presencia en la calle fue respondida por el régimen con la receta de siempre: represión, detención, imputación fiscal. Las faltas éticas y los delitos asociados al tema vacunas anticovid, como involucran al coloradismo, han sido tratadas con impunidad y silencio. La situación repite un guion conocido.

Esta eterna repetición de la injusticia por parte del régimen fue finalmente identificada sin ninguna fisura en las calles del marzo movilizado: ANR Nunca más, sintetiza y traduce el problema al mismo tiempo que ofrece la solución.

Paraguay sufre un unipartidismo hegemónico (monopartidismo) del partido colorado, el cual se mantiene estable en tanto se disfraza bajo el mito del bipartidismo, tan útil porque le hace aparecer débil, derrotable, una opción ante otra opción. Tristes mentiras útiles. La ANR en Paraguay es el partido único con comparsas de colores, con todo lo que ello implica y significa.

La gente, en el sufrimiento de la pandemia, acertó a discernir el unipartidismo hegemónico del partido colorado y sus efectos y límites: la inoperancia administrativa para nada que no sean los intereses propios de la élite, por ello es que acertadamente salió a proponer: ANR nunca más.

Decirle adiós a la ANR, decirle “Nunca Más”, es también un asunto de clase: la élite paraguaya es colorada, tanto militantemente como funcionalmente. Quien forma parte de ella es colorado o está colonizada/o por el coloradismo, provenga de donde provenga su instalación en la élite: tradición o dinero, lícito o ilícito. Todo lo que hacen redunda en beneficio del régimen colorado. A esta altura decir ANR Nunca más es decirle adiós a la élite. Ese es el alcance estratégico de esta constatación y propuesta.

Habrá que ver como los partidos políticos y las oenegés que los rodean traducen esta demanda popular, finalmente su imaginario, sus representaciones sociales, su construcción de realidad está improntada por el coloradismo, lo mismo que su forma de hacer y resolver en política. Por ello es difícil que el grito de ANR Nunca Más lo traduzcan en un “votá por quien sea, pero que no sea colorado”, en las municipales que vienen para empezar.

Para la gente que se ha movilizado desde 2017en la calle contra el coloradismo la cosa está clara: la ANR perdió la calle asuncena al menos.

Comentarios

.
Sin comentarios

Sorry, the comment form is closed at this time.

.