Burdos intentos de activar la rémora maccartista

Por Carlos Verón de Astrada

Anda circulando por las redes una serie panfletos cibernéticos, difundiendo advertencias cargadas de una paranoia propia del gastado macartismo de mitad del siglo pasado, para tratar de hacer creer a incautos, que la convulsión social que se produce en países de Latinoamérica y otros del mundo, tienen que ver con una conjura internacional por parte de la izquierda, para desestabilizar gobiernos que evidentemente, para la línea de esa difusión son “buenos gobiernos”. Esos “buenos gobiernos” son por ejemplo, los de Lenin Moreno, Sebastián Piñera, Mauricio Macri, Jair Bolsonaro etc.

Ha renacido en la extraviada cabeza de los mentores de esa campaña que parece ser provienen de la derecha venezolana, la anacrónica y oxidada idea que tuvo vigencia en los años de la oscura época conocida como la “Guerra fría”. Aquella que forzadamente vendía la idea de que había un enemigo interno en cada uno de nuestros países, que estaría respondiendo a los dictados del comunismo internacional, en aquel entonces, desde Moscú. Aquella que justificó los macabros capítulos de las criminales dictaduras militares de los años 70 y 80 del siglo pasado, que ha costado la vida de gran cantidad de ciudadanos que lucharon por la liberación de sus pueblos.

Renace ese relato, no existiendo ya la Unión Soviética, como tampoco una Internacional Comunista que pudiera articular ninguna conjura para “desestabilizar” gobiernos. Deberían informarse un poquito para saber que la Internacional Comunista fue disuelta en 1943 (hace poco no?)
Deberían saber los ejecutores del perifoneo maccartista, que las manifestaciones que se producen en el mundo como Grecia, Francia, Líbano, Argentina, Brasil, Honduras, Ecuador, Chile y otros países del mundo, son la expresión espontánea de los pueblos que ya no soportan los sacrificios sociales provocados por el capitalismo y en particular, por las medidas de ajuste impuestas por el Fondo Monetario Internacional, que nos llevan a límites insoportables de sobrevivencia.

El triste y trillado relato de esa nostálgica ultra derecha folclórica , pretende activar una rémora desde la cual justificar el estado de cosas, atribuyendo la convulsión social a fuerzas extrañas a la realidad, diciendo que “no aceptamos injerencias externas”. Como si no fueran las injerencias externas venidas de esas nefastas “medidas de ajustes” y determinaciones de los centros de poder capitalistas, las que rigieron nuestras vidas desde hace siglos. La que determinan los precios de nuestros productos primarios que tratamos de ubicar en el mercado internacional. Las que determinan los acuerdos secretos de nuestros tratados binacionales que rematan nuestra soberanía. . Las que vienen saqueando desde la conquista nuestros recursos naturales, más toda nuestra cultura. Todo eso es injerencia externa.

Finalmente, es un recurso muy primario y perverso pretender tapar una realidad candente que trasciendo los sentidos. No señores de este macartismo trasnochado, las movilizaciones tienen que ver con la injusticia generada por el sistema de exclusión imperante en el mundo. No tiene nada que ver con ninguna conjura de izquierda. Y si hubiera conjura, en todo caso tiene que ver con quienes se benefician con ese sistema de exclusión y despojo que está sacrificando pueblos en el mundo.

Comentarios

.
Sin comentarios

Déjanos tu opinión

.
Este mensaje de error solo es visible para los administradores de WordPress

Error: Las solicitudes de API se están retrasando para esta cuenta. No se recuperarán nuevas entradas.

Inicia sesión como administrador y mira la página de configuración de Instagram Feed para obtener más detalles.