¡Abajo el Estado colorado!

Por Emma Barrett*

El Estado colorado que somete al Paraguay hizo que la pandemia del Covid 19 ocasione más de 11500 muertes al 20/6, la mayor proporción de muerte/habitante mundial: 1 persona por cada 770 habitantes ha muerto por una enfermedad de la cual, desde su inicio, se conoce como evitar la propagación, como disminuir el contagio, cuales insumos, materiales, personal había que tener para frenar su letalidad.  Incluso este año ya hay vacunas que ayudan a controlar la enfermedad. Nada, nada, absolutamente nada de eso ha hecho o conseguido el régimen colorado.

Bajo el Estado colorado la gente muere sin insumos, sin remedios, sin camas, sin oxígeno, cayendo todo el peso del cuidado en las familias, especialmente en las mujeres cuando no son ellas las hospitalizadas. Todo el saqueo colorado sobre el sistema de salud muestra sus efectos en esta pandemia. Lo único que hace el gobierno es vaticinar el avance de la enfermedad, cosa fácil porque no hace nada para frenarla.

Bajo el régimen colorado las mujeres viven el peor momento: los feminicidios se han incrementado, en 2020 hubo 36 feminicidios, en 2021 (mayo) hubo 11. El incremento de feminicidios es de una cada 8,8 días en 2020 a una cada 4 días en 2021.  Hay adolescentes desaparecidas. En el trabajo, las obreras y obreros sufren estragos por los abusos que propicia el régimen colorado en su faceta neoliberal: hasta abril de 2021 unas 60 muertes de personal de salud que enfrentaban la covid. Son las muertes de personas trabajadoras que se cuentan, porque los decesos de trabajadores y trabajadoras en el régimen colorado solo se relatan cuando son dolorosamente noticiosas:  electrocutados, caídos, cortados hasta desangrarse.

La niñez sufre también como nunca en la historia bajo el régimen colorado: hubo 848 denuncias por abuso sexual contra niños, niñas y adolescentes entre enero y abril de 2021. Para aumentar la explotación mortal que sufren quienes trabajan, y sus familias, los transportistas colorados nos atacan con reguladas, amenazas de suba de pasajes, la obligatoriedad de ser parte de su negocio del billetaje electrónico.

Con sus decisiones autoritarias el régimen colorado nos llevó al hambre: se decretaron cuarentenas sin dar ayuda a las familias y a las personas de trabajo que forzaron el cierre de negocios y empresas pequeñas y familiares, el pytyvo no sólo llegó tarde, sino que fue de gua’u. La gente ha sobrevivido gracias a las ollas populares autogestionadas, a las rifas, polladas y otras formas de ayuda mutua. Forzando cuarentenas cuando no era necesario y forzando la normalidad cuando es el peor momento, el régimen nos expone a la muerte y hace a los ricos más ricos y a las pobres más pobres.

El Estado colorado del Paraguay es este régimen conformado por el gobierno, la administración pública, el poder judicial entero, la mayor parte de los gobiernos departamentales y municipales, el dominio del Congreso y de las oenegés y gremios más financieramente grandes del Paraguay y la ANR. Nos oprime desde 1942, cuando el Gral. Morínigo ilegalizó  la oposición.  En 2022 serán 80 años de Estado colorado sometiendo al Paraguay (una anécdota de 5 años de recreo con Lugo/Franco 2008-2013). El régimen colorado vive su decadencia de muerte: un gobierno de incapaces con mucha capacidad de robo. No lo suframos más.

El Estado colorado es la endemia.

¡Abajo el Estado colorado!

* Por los Grupos e individualidades anarquistas de Asunción y Central – junio de 2021.

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