Barret, una pasión por la verdad paraguaya

El periodista y escritor consiguió el objetivo, de la mano de este gigante paraguayo por opción de vida, de horadar las bases del relato histórico oligárquico, una de las fuentes que dificultan responderle al modelo político en vigencia con la contundencia de las mayorías.
Conocer que la contestación que los colorados Ignacio A. Pane y Ricardo Brugada hicieron al orden liberal alcanza a ser un “populismo precursor” que no tiene la fuerza ni la radicalidad de la “aventura proletaria” de Barret es un elemento importante.
Porque nadie como él cuestionó las bases profundas del oprobio, de la explotación brutal de la fuerza de trabajo que hacían los patronos en los campos y en las selvas mientras en la ciudad escribían bellas loas a la libertad.
En el lado liberal, Brítez descubre a un Cecilio Báez preocupado por el avance obrero que llega a intentar fundar una central sindical controlada por los patrones, a un Manuel Gondra que no aboga con toda la pasión y eficacia por los trabajadores y un peculiar Eligio Ayala.
Casi santificado, Ayala, prócer intocable, aparece aquí pidiendo “favorecer la eliminación” de un proletariado incipiente al que menciona como “la desgracia” de otros países.
“Está en el libro “Migraciones” y es claro que lo hace porque podría ser la ruina de la oligarquía paraguaya”, expone Brítez señalando que en buena medida es un “protofascismo” el que deja impreso.
Por eso se trata de silenciar al anarquista Barret, cerrándole espacios en la prensa, provocándolo como Manuel Domínguez que en vano busca que este “extranejro” no lo vea todo tan oscuro ya que después de todo vivimos en la selva paradisíaca.
“Lo que son los yerbales”, esa obra cumbre, es toda la respuesta de Barret a esa serie de invitaciones a la polémica, nunca respondiendo los agravios personales, dejando en claro, en palabras de Brítez que se trata de “una selva enferma de latifundio”.
Es revelador, a su vez, el paralelo entre la venta de tierras públicas realizado por Bernardino Caballero, “quizá la máxima enajenación de bienes públicos que haya hecho un país en la historia”, con su correlato de la emisión de bonos soberanos en este desgraciado unicato de Cartes, que tiene en la ley de Alianza Pública Privada (APP) una moribunda herramienta de entrega.
Barret tiene su metamorfosis en América, aquí cree con Mijail Bakunin que “destruir es crear” porque intuye que la economía de enclave tiene presente y futuro de esclavitud y pobreza.
Por ello ayuda a la creación de la Federación Obrera Regional del Paraguay (FORP) en 1905, ataca al “aparato ideológico burgués” desde el periódico Germinal.
“Se transforma en otro hombre”, cuenta Brítez
Sobrevienen huelgas y represiones, el hombre muere lejos en Francia en 1910, con el Paraguay en el corazón. Maestro de Augusto Roa Bastos y de toda una generación de trabajadores de la cultura sus escritos comienzan a conocerse a partir de ediciones argentinas y uruguayas a partir de 1920.
En el bello e ilustrativo texto de Brítez, que será impreso al final de la serie de encuentros, revive la inquietud por este cultor del periodismo, la literatura y la lucha obrera y esto queda claro en la participación del público que respondió buenamente a la convocatoria de Base de Investigaciones Sociales (Base IS).
Moderado por Guillermo Ortega, el debate público sumó información, fue completando un rompecabezas todavía abierto sobre una figura excepcional que pasa de ser un “dandy” en Madrid que escribe artículos científicos en la prensa como cuenta el poeta Miguel Angel Fernández, a ponerle el cuerpo a la idea revolucionaria anarquista, sin estado, sin patrón, sin dinero.

Continuidad

Ya durante el debate abierto con la gente que asistió a la Biblioteca Nacional.

Ya durante el debate abierto con la gente que asistió a la Biblioteca Nacional.

El sociólogo Quintín Riquelme desarrollará el 9 de octubre la segunda jornada abordando sobre la obra de Carlos Pastore, que escribió “La lucha por la tierra en el Paraguay”, tal vez el libro más completo y emblemático sobre esta problemática en nuestro país.
El 16 de octubre la historiadora e investigadora Ana Barreto nos acercará la figura y los aportes de Virginia Corvalán, una de las exponentes contemporáneas de la lucha por los derechos de las mujeres en nuestra geografía.
El filósofo Charles Quevedo se aproximará a los trabajos y la vida de Mauricio Schwartzman el 30 de octubre. Éste fue autor de “Contribuciones al estudio de la sociedad paraguaya” y “Mito y duelo”, obras desde donde el sociólogo desarrolló matrices históricas nuevas desde donde entender la sociedad paraguaya.

El ciclo cierra el 13 de noviembre con el estudioso Miguel Lobianco, que abordará la controversial figura del líder comunista Óscar Creydt, autor de “Construcción histórica de la Nación paraguaya”, una de las primeras lecturas históricas de Paraguay en clave marxista.
Serán todos con entrada gratuita en el local del Archivo Nacional, sito en Mariscal Estigarribia esquina Iturbe de 19 a 21 horas.
La actividad se realiza con al apoyo de la Fundación Rosa Luxemburgo, de Alemania.

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