Hacienda prevé recaudar en concepto de impuesto a la renta agropecuaria, vía modificación de la ley, un total de 250 millones de dólares con una tasa del 10%.
En relación a los países vecinos, la diferencia es cuantiosa.
El nuevo ministro de agricultura, Rody Godoy, defiende la propuesta de los sojeros acerca de que el impuesto debe aplicarse sobre las ganancias. En realidad ya existe un impuesto sobre las ganancias que es conocido con el nombre de IMAGRO. Es un impuesto que con la ley 125/91 había fracasado, luego con la 2421/04 también [...]
El IVA propuesto por el Ministro de Hacienda, Manuel Ferreira, no lo pagarán los empresarios de la soja y la ganadería, sino que lo pagarán los consumidores de los productos agropecuarios, es decir la mayoría del pueblo.
Los propios empresarios de la soja han declarado que, pese a la eventual aplicación del impuesto del 10% sobre la exportación de la soja, sus ganancias seguirán siendo enormes.
Se suele afirmar que las exportaciones del Paraguay sufren un “impuesto a la mediterraneidad”, un sobrecosto o castigo. Este es un discurso falso de los sojeros y sus defensores.
El IVA agropecuario terminará pagando el consumidor, en su mayoría pobre y de clase media, mientras que el impuesto a la exportación de soja terminará pagando el empresario sojero, y el ministro de Hacienda Ferreira lo sabe.
Es una afirmación falsa, como muchas otras, para tratar de frenar el justo impuesto a la exportación de granos en estado natural.
El ministro de Hacienda, Manuel Ferreira, lo sabe: los grandes sojeros y ganaderos dieron un gran golpe y se quedaron con algo más de 200 millones de dólares que debieron ingresar al fisco del 2005 hasta hoy, usando sus créditos IVAs como Crédito Fiscal.
Existen innumerables razones, irrefutables, para aplicar impuestos a la exportación de soja. Gravarla permitirá la distribución social de los miles de millones de dólares que concentran los sojeros, y paliará, aunque poco, el grave daño que produce a la salud humana y al medio ambiente.