Ausentismo de la clase media y votos por Boccia dieron victoria a Samaniego

La fuga de votos liberales hacia la candidatura de Boccia más la no concurencia de los votantes de la clase media asuncena, posibilitaron la sorpresiva derrota de Carrizosa.

La escasa participación del voto consciente asunceno, es decir la clase media de la capital cuyos sufrantes han dado históricamente la victoria a los candidatos a intendente no colorado en Asunción, más los votos de los electores liberales para la candidatura de «Anki» Boccia, dieron la vuelta los pronósticos favorables a Miguel Carrizosa a favor de Arnado Samaniego.

El factor extraordinario que apareció ayer para la sorpresiva victoria colorada fueron los 4.538 votos (2,36%) registrados en la papeleta por la postulación de Boccia, cuya candidatura habia sido dejada de lado luego de los resultados de la encuesta que definió a Carrizosa como candidato de la alianza oficialista. ¿Fueron estos votos fruto de la confusión o la planificación deliberada? Se verá en los próximos días.

Si comparamos la diferencia que Samaniego lleva sobre Carrizosa, según los últimos cómputos oficiales del Tribunal Superior de Justicia Electoral (1,48%) con el porcentaje de votos para Boccia (2,36%), vemos que, de haber ido estos votos para la bolsa de Carrizosa, el resultado hubiera sido otro. Lo cual convierte a este hecho electoral en la razón concreta de la victoria de los colorados en Asunción.

El otro factor que posibilitó la alegría colorada en Asunción fue la escasa participación de los votantes de las llamadas clase media asuncena en las elecciones de ayer. Recordemos que en las municipales de 1991, cuando Carlos Filizzola ganó la intendencia, el nivel de participación fue del 81%; mientras que cuando ganó Martín Burt, en 1996, hubo una concurrencia récord de votantes: 90%.   En las muncipales del 2001 y 2006, en las que ganaron los colorados Enrique Riera y Evhany de Gallegos respectivamente, la participación electoral estubo en ambos casos por debajo del 50%. Ayer, la participación electoral en Asunción alcanzó 54%, muy por debajo de los niveles de participación en el 91 y 96.  De esto se puede colegir que la figura de Carrizosa no sedujo al segmento de votos que suele definir las elecciones a favor de un candidato no colorado.

Un tercer factor que posibilitó los resultados en Asunción fue el aparato electoral colorado, cuya capacidad de organización y de traslado de votos sigue intacto, y fue la base, una vez más, del triunfo republicano. La maquinaría electoral colorada aprovecha toda la capacidad de votos del partido, evitando fugas.

Comentarios

Publicá tu comentario