Ataque a Y’apo: Peón armado pidió perdón a indígenas y dijo que lo hizo por falta de trabajo

Desmiente versión de la empresa. Reveló que fueron contratados para cuidar los lindes de la estancia, pero finalmente los llevaron a la comunidad indígena. Civiles armados se escondieron en el monte tras atacar y no fueron tomados de rehenes, aseguran los nativos.

Indígena ava guaraní muestra la placa de la empresa de seguridad al que pertenecen varios de los civiles armados atacantes. Fuente: Conapi

Indígena ava guaraní muestra la placa de la empresa de seguridad al que pertenecen varios de los civiles armados atacantes. Foto: Conapi

La hermana Raquel Peralta, de la Coordinadora Nacional de Pastorales Indígenas (Conapi), fue junto con abogados y otras integrantes de la organización hasta la comunidad indígena de Y’apo para conocer sobre lo sucedido en el ataque a la comunidad por parte de civiles armados que habrían sido enviados por la empresa La Laguna S.A.

Los indígenas desmienten que hayan tomado de rehenes a los guardias. Hay varios guardias que huyeron a esconderse a los montes al percatarse de que indígenas de otras comunidades llegaron en auxilio de los ava, relató Peralta. Asegura que los atacantes no son guardias de seguridad, sino campesinos armados que fueron contratados por la empresa la Laguna S.A. “para venir a matar directamente”.

Ayer apareció uno, el cual según Abc Color estaba de rehén y fue torturado; esta mañana apareció otro hombre, que los indígenas llevaron a una comisaría de Yvyrarovana. Los indígenas creen que hay 3 más escondidos en los montes.

Arrepentido

El hombre que salió hoy del monte, fuertemente armado, se entregó a los indígenas y conversó con los mismos. Los pobladores de Y’apo le recomendaron respeto a los pueblos indígenas.

El civil armado les pidió perdón, comentó que fueron contratados por la Laguna S.A. y argumentó que no hay trabajo en el país, para justificarse. Relató que fueron convocados para cuidar los linderos de la estancia de la Laguna S.A., pero que cuando estuvieron en la hacienda ellos fueron traídos a Y’apo. Los funcionarios de la estancia quedaron retirados del lugar y a ellos les dejaron para que ataquen a los nativos, relató.

Los indígenas se replegaron, mientras los otros, uniformados y con armas de grueso calibre, avanzaban realizando disparos.  Posteriormente tomaron a hombres, mujeres y niños, y los encerraron en una choza donde los torturaron. “Ayer se pasearon por nuestras mujeres e hijos”, reclamó un ava. Los matones caminaron sobre los indígenas tirados al piso y luego les metieron bala. Incluso una niña de 5 años recibió un impacto de balín de goma. En un momento dado, durante la sesión de tortura, algunos “guardias” instaron a retirarse del lugar, arrepentidos de la situación.

“Personalmente le responsabilizo de la muerte del guardia y de los sucesos de violencia a la Laguna S.A”, dijo Raquel Peralta. “Ellos les trajeron”, probablemente de Curuguaty y otros lugares cercanos.

Los nativos atacados relataron que incluso los pistoleros se balearon entre ellos en un momento dado, pues no se conocían entre ellos.

Escondidos en el monte

Los indígenas de otras comunidades vecinas escucharon los disparos y gritos, y corrieron al auxilio de sus vecinos. Esto fue lo que espantó a muchos de los peones que se refugiaron en el bosque.

Según los indígenas que vieron ayer al primer hombre que salió del monte, el mismo habría estado drogado. El que salió hoy estaba muy debilitado y con hambre.

14 indígenas quedaron heridos tras el ataque, 2 están en situación grave, con los pulmones perforados. No solo usaron balines de goma contra ellos según nos cuentan, advirtió Raquel Peralta.

“Vinieron a atropellar”, esto fue una violación total de sus derechos, lamentó la antropóloga, quien también indicó que a parte del INDI no hay presencia de otra institución del Estado. “La comunidad vive en sosobra, desprotegida, con mucha inseguridad, temiendo otro ataque en cualquier momento”. Los nativos le relataron entre lágrimas su situación.

Desprotegidos

Un hecho sospechoso señalado por los indígenas fue que la ambulancia del hospital de Yvyrarovana vino casi inmediatamente después que los matones hicieron su ataque, como si estuviera combinado. Es el mismo vehículo y personal que estuvo el día 20 de mayo, durante el violento desalojo. “Vos ya viniste a llevar nuestros cuerpos, así que fuera de aca”, les dijo un indígena. Fue por ello que en un momento impidieron la entrada de la ambulancia. Los indígenas se quejan mucho del centro médico así como de los policías.

Corresponde el resguardo policía, pese a que los indígenas dudan bastante del personal de la zona. “Son todos de la misma laya, gente contratada para este trabajo, esto forma parte de este sistema y este es el modo de operar de la estancia. No es la primera vez que pasa”, cuenta la hermana.

Según Peralta no existe orden de desalojo, pues la jueza que había emitido irregularmente la orden fue recusada. Ahora los nativos estaban aguardando una audiencia pública para exponer sus reclamos. “Nunca se debe proceder por mano propia, para eso están las leyes”, indicó.

Peralta también desmintió las versiones de la Policía y la Fiscalía que argumentaron que no ingresan al lugar por temor a los nativos, que están supuestamente “fuertemente armados”. “Nosotras estamos aquí entre 3 monjas, con gente del INDI, desde las 6 de la mañana”.

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