Asunción negra

Una ronda de Jazz y Blues en la noche capitalina.

Yes Jazz en Planta Alta.

Así mismo es. Esta ciudad, en la que vos y yo nos pudimos haber cruzado más de una vez en nuestros respectivos apuros, es la misma que desnuda secretos en la noche y guarda un grito mudo en la planta alta de tu cabeza, que pareciera estar siempre a punto de estallar.

Y como la noche es desnuda y el grito que se oculta en ella no es ningún secreto, ponerle música a los pasos que se tientan es cuestión fundamental. Y si la música se encuentra o se deja encontrar, mejor aun.

Y así mismo fue. No me pidan que defina ahora si la busqué o me encontró, pero puedo decir que, por los avatares de la vida, estuve allí y escuché el sonido de la noche libre, de la Asunción negra.

La primera descarga la recibí el jueves pasado en Planta Alta (Caballero c/ Mcal. Estigarribia), en donde, como todos los jueves, se presentó el grupo Yes Jazz. Y digo descarga porque el cuarteto integrado por José Villamayor en guitarra, Óscar Aldama en teclado, Tato Zilly en bajo y Víctor Morel en batería, es pura electricidad, en cuanto a energía que concentra, conecta e irradia en las particulares interpretaciones que hacen de stándares del jazz y el bossa nova. Es cierto que el talento que conjugan Villamayor, Aldama y Morel en sus respectivos instrumentos ya no sorprende pero, a la vez, uno encuentra un aire nuevo, siempre, en cada presentación. Y Zilly… No creo que se pueda decir algo de él que él ya no lo haya tocado, las cuerdas de su bajo son los rieles más seguros para el viaje de este loco tren de música que es Yes Jazz.

Dirty Blues.

La noche siguiente, la siguiente oscuridad, en la misma altura en la que la música nos eleva siempre, la electricidad tuvo color de blues, tuvo sonido de blues, tuvo humo de blues. El grupo Dirty Blues se apropió de varios clásicos del género y absorbió el aire que buscaba espacio en Planta Alta. Daniel Barreto en guitarra y voz, Seba Ramírez en batería, Marcelo Ortigoza en saxo y Ariel Burgos en el bajo descargaron implacables versiones de temas de John Lee Hoocker, Muddy Waters, Stevie Ray Vaughan y Jimi Hendrix, entre otros.

Entonces, adoré una vez más a esta ciudad, porque cuando encontrás la música o la música te encuentra en esa esencial matiz que delinea tu alma, te sentís vivo, cubierto un poco en medio de la desnudez de la noche fría, con la música negra que es el jazz, con el sonido negro que desparrama el blues, con el manto negro que nos regala la noche, con las esquinas negras que esconde la ciudad, con el abismo negro en el que se delinea el alma.

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