Arte erótico sin insinuaciones

La muestra de arte erótico que se llevó a cabo en la Alianza Francesa no dejó lugar a dobles lecturas ni insinuaciones. 

Por Marcelo Ameri

Se desmanteló ya. Fue una especie de touch ang go. La muestra de arte erótico, titulada Las Malas Compañías, convocó a un nutrido público la pasada semana en la Alianza Francesa detrás de una propuesta con una temática tabú, y que por cierto no dejó mucho a las dobles lecturas ni insinuaciones.

No faltaron entre los asistentes las referencias al Marqués de Sade, filósofo y escritor francés, cuyas obras, como Los crímenes del amor, Aline y Valcour, entre otras numerosas novelas, cuentos, ensayos y piezas de teatro son abiertamente provocativas.

Yuyo Oviedo, uno de los expositores, no anda con vueltas para definir el objeto de su obra: “pendejas en pelotas”. Se ríe Yuyo: “aunque suene machista”, dice.

Hace 15 años que trabaja el desnudo femenino en la plástica. No pinta de memoria, sino con modelos reales. Sus obras utilizan colores vivos, mucho azul, verde, naranja; sus figuras femeninas son frescos pasteles.

Merlina Mendoza, otra de las artistas y principal vocera de la convocatoria,  afirma que “la idea es promover a través del arte que pueda hablarse de sexo con mayor libertad y menor carga de prejuicios”.

«Tatu espejo», una obra de Merlina Mendoza.

Su obra es bastante explícita, genital, onírica con el “Atrapasueños” y el “Tatú espejo”, vaginal artefacto doméstico, y sus esculturas que muestran parejas diversas en plena faena sexual.

La cita tuvo mucho de banquete, con obras de plástica, instalaciones y fotografía, títulos como Orgía Gastronómica, de Virginia Rojas Holden; Frutos del Paraíso, de Ricardo Flecha; las tomas lésbicas de Letizia Resquín, las siluetas de Manuel Muñoz, trabajadas a escala natural con modelos reales.

En las obras de Manuel, los genitales masculinos y femeninos están representados por chipa, el alimento más tradicional y representativo de la cultura paraguaya. “Es algo que se come todos los días”, dice Manuel. Sus siluetas refieren a la cultura del trigo y del maíz, explica.

 

 

Manuel Muñoz representa los genitales con las chipas, un alimento cotidiano.

«Mujeres en pelotas», dice Yuyo Oviedo al ser consultado sobre los temas de su obra.

Comentarios

Publicá tu comentario