Argentina cumple su sueño húmedo

Un partido tácticamente impecable. Los penales, sabéis, hay que chutarlos bien. Mascherano estuvo en todos lados, todo su equipo le debe la mitad del sueldo. Argentina llega a la final. ¿Podrá con Alemania? Crónica comentada de Juan Heilborn.

Maxi Rodríguez, luego de su gol, festeja con Romero. Maracaná le espera a Argentina.

Primer tiempo

En los primeros minutos se planteó la diferencia de estilos, Argentina con severos arranques de habilidad y Holanda presionando y moviéndose en bloque. Un arranque de partido previsiblemente parejo, dos boxeadores rotando en centro del ring en el primer round. Hacia los doce, tras una buena atajada de Cilessen a un tiro libre de Messi, Argentina empezó a controlar el medio gracias al liderazgo de Mascherano y un gran orden táctico; evitando que Holanda encuentre su ritmo en ataque. La velocidad de Lavezzi por derecha a espaldas de Blind parecía ser el camino preferido albiceleste. Más táctico que emotivo, el juego se emparejó con la precisión holandesa saliendo a flote desde la cabeza de Van Gaal. El juego fue también muy raspado, muchas faltas para cortar ataques, salidas o lo que sea de ambos lados. Sin embargo, creo que nada de todo eso le quitó mucho brillo al fútbol… muy entretenido, táctico y jugado con fuerza y voluntad (salvo un par de holandeses que no vieron ayer la demostración alemana de cómo se juega una semifinal). La sombra del partido de ayer se proyecta sobre dos equipos decididos a no descuidarse para no sufrir una diferencia grande. Como en los sueños defensivos de ambos entrenadores, prevaleció el control sobre el talento en velocidad por un lado, sobre el toque en velocidad por el otro.

 Segundo tiempo

En holanda salió el defensor Martin y entró Janmaat, reordenando la defensa para subir un poco la velocidad defensiva. Sin embargo el partido sigue parejo, ligeramente más abierto y con más ritmo, pero trabado y caliente. El guardián designado de Messi, de muy buen partido, también es cambiado, pero el trámite parece inamovible. Holanda por momentos controló el balón en el medio pero sin hacer daño, mientras Argenitna aguardaba agazapado un posible zarpazo (escapada irracional de un Messi acechante). La intensidad subía y la tensión también. Típico partido «el que mete gana». Encima, con la lluvia los resbalones asoman con ganas de alterar algo en el partido. A los 80 doble cambio en Argentina, Palacio y Agüero a la cancha a refrescar el ataque, mirando el alargue de reojo. Con mucho protagonismo de los entrenadores, es un espectáculo táctico. Ya sobre el final, escapadas de Messi y Mascherano amenazaron el arco holandés. En la contra, Mascherano, ahora en defensa, hizo honor a su inmensa carrera en la selección, y salvó in extremis ante Robben. Por el lado de la defensa naranja destaca Vlaar, anuló todo lo que propuso Argentina sin cometer faltas. Luego de un intenso segundo tiempo, vamos todos al alargue. Que el cero a cero no nuble la emoción, esto también es fútbol del bueno.

 

El alargue

La anulación de fuerzas es tan compacta que solo lucen los méritos defensivos. Como a lo largo de todo el partido lo defensores ganan las divididas sin faltas. Argentina sigue defendiendo ordenada, gracias a que Sabella mete a Rodríguez por Lavezzi a reforzar el medio. La amenaza de Messi casi se respira a pesar de la marca precisa de Claise. Mascherano está en todos lados, todo su equipo le debe la mitad del sueldo. En los segundos quince ya ninguno presiona mucho, el temor a un error es demasiada presión. Sumado al cansancio de ambos, lento pero muuuy tenso. Argentina falló dos veces en la definición faltando ya muy poco. La defensa de Holanda ya padece alguno errores, quizá agotados por un partido muy exigente. La de Argentina aguanta los últimos embates naranjas, que ya carecen de convicción. A penales.

 

Los penales

No hubo cambio de arquero esta vez. Van Gaal no se repite a menudo. Tampoco hay lotería como lo explicó ya aquí Dani Chung. Así que pasó a la final y a la cita con la historia el que lo hizo mejor, porque antes casi no hubo diferencia.

Falló Vlaar pateando muy mal. Mucha categoría de Messi y Robben. Muy fuerte pateó Garay mientras Romero voló para atajarle a Sneijder. Agüero y Kunt chutaron bien. Maxi Rodríguez siempre en la épica, fusiló y la pelota entró luego de pegar en el travesaño. Argentina cumple sus sueños más húmedos, va a la final en el Maracaná.

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