Anuncian que en junio se iniciará la revisión del Anexo C del Tratado de Yacyretá

El gobierno de Horacio Cartes había anunciado que rechazaba la deuda de Yacyretá, pero al mismo tiempo reconoce un pasivo de 6.300 millones de dólares en concepto de aportes.

Según el Tratato de Yacyretá, al cabo de 40 años la deuda debe ser cero. Foto: Agencia de Información Paraguaya.

Según el Tratato de Yacyretá, al cabo de 40 años la deuda debe ser cero. Foto: Agencia de Información Paraguaya.

En una conferencia de prensa realizada en la tarde del lunes, el ministro de Relaciones Exteriores, Eladio Loizaga, informó que el próximo 11 de junio se iniciará oficialmente el proceso de revisión del Anexo “C” del Tratado de Yacyretá, reportó la Agencia de Información Paraguaya.

El canciller señaló que las negociaciones con la Argentina fueron  acordadas luego de conversaciones mantenidas con el ministro de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios,  Julio de Vido, y la correspondiente información a los gobiernos de ambos países.

Sobre los puntos a ser revisados y negociados, el ministro Loizaga manifestó que serán la parte financiera, la deuda; la cogestión, la construcción de las obras pendientes, como la maquinización del brazo Aña Cua, y la instalación de tres turbinas adicionales en la usina central.

“Posteriormente veremos también qué es lo que va pasar con Corpus”, precisó.

Con relación a si los recursos financieros utilizados para la construcción de la usina son aportes o préstamos sujetos a intereses, dijo que para el Paraguay “fueron aportes, conforme lo establece el Tratado de Yacyretá. “Pero eso lógicamente lo iremos debatiendo en el transcurso de la revisión, lo mismo que la Nota Reversal del 92 que para Paraguay no se encuentra vigente”, añadió.

Reconocimiento de la deuda

En marzo pasado, el titular paraguayo de la binacional, Juan Schmalko, dijo rechazar la deuda de Yacyretá que reclama la Argentina, pero reconoció los 6.300 millones de dólares en concepto de aportes sin intereses.

Sin embargo, según subraya el ingeniero Ricardo Canese, el tratado es claro al establecer que luego de 40 años la deuda debe ser cero, pues el desembolso de esta se encuentra incluido en el pago del servicio así como cualquier saldo negativo. Canese sostiene que los fondos proporcionados por Argentina, que pretende sean tratados como créditos con intereses y no como aportes del Tesoro, fueron compensados con creces por el Paraguay con la provisión de energía extraordinariamente a bajo costo, a unos USD 8,15 por MWh, con precios de mercado que pueden superar los USD 300 MWh.

Así también, el porcentaje de este pasivo que correspondería al Paraguay puede considerarse saldado por el lucro cesante provocado por los atrasos en la puesta en funcionamiento de la represa, fundamentalmente por responsabilidad de Argentina. Entre algunas de las razones citó la imposición de los militares argentinos de que la mayor parte del territorio inundado sea el paraguayo, lo cual causó una demora de cinco años. Así también Canese cita una demora de dos años por el propósito de los integrantes de la Junta Militar de imponer a la firma italiana Impregilio en las obras civiles principales.

Canese es enfático al rechazar esta supuesta “quita” de USD 18.000 millones a USD 6.000 millones, porque ello implicaría aceptar una deuda espuria. Precisó que de haber una deuda legítima (como no es el caso), Paraguay solamente deberá pagar en función a la potencia que contrató, que fue el 5%. Es decir, incluso si se aceptara la deuda de USD 18.000 millones, a Paraguay le correspondería pagar solo USD 900 millones.

También advierte que la deuda cero es un requisito fundamental antes de iniciar cualquier otro emprendimiento hidroeléctrico conjunto con la Argentina.

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