Antes que ser violenta, la juventud paraguaya es la principal víctima

Somos el país latinoamericano donde más creció el suicidio juvenil de 1994 a 2004.

Aumentó la tasa de homicidio, principalmente por contra jóvenes. Hay 41% más de posibilidad de que en un accidente vial muera un/una joven.

 

 

El suicidio juvenil se triplicó en 10 años. Foto: Global Media.

Muchos actores de la sociedad paraguaya suelen estigmatizar a personas jóvenes -sobre todo de  sectores económicos empobrecidos-, al asociarlas con la violencia, dando por sentado que los hechos violentos provienen principalmente de ellas*. Especialmente los medios de comunicación empresariales suelen resaltar en sus titulares la condición juvenil de personas involucradas en noticias policiales.

Lejos de esta realidad, un estudio de la Red de Información Tecnológica Latinoamericana (RITLA) del año 2008, fijándose en datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), muestra cómo la juventud latinoamericana y paraguaya es la más expuesta a la violencia entre todas las poblaciones etáreas. Específicamente a la violencia en su peor forma, homicidios, suicidios, accidentes de tránsito y accidentes con armas de fuego.

El trabajo se llama “Mapa de la violencia: los jóvenes de América Latina 2008” y fue elaborado por el estudioso brasileño Julio Jacobo Waiselfisz. La pesquisa descubrió que cuanto más desigualdad social hay en un país, más violencia se registra hacia los jóvenes. Y Paraguay es uno de los países con mayor concentración de la riqueza, por ende mayor desigualdad.

Suicidio

Es alarmante la situación de Paraguay que describe el estudio en cuanto a suicidio juvenil. Según el mismo, Paraguay verificó de 1994 a 2004 “el mayor aumento registrado en los países de América Latina que se analizaron”. El suicidio juvenil creció de apenas 3.2% cada 100 mil habitantes a 8.1%, es decir, casi se triplicó en 10 años.

Este dato lo refuerza el politólogo argentino que trabaja en Paraguay, Luis Caputo**, con datos complementarios elaborados por la Policía Nacional. Éstos muestran que en un análisis de todos los suicidios de 2006 y 2007, son los jóvenes entre 18 y 29 años quienes más se quitaron la vida, tanto hombres como mujeres.

Homicidio

Desde 1994 a 2004 la tasa de homicidio en Paraguay creció de 9.7% cada 100 mil habitantes a 12.3%. Si especificamos esta cifra país en homicidios contra jóvenes y homicidios contra no-jóvenes, tenemos que el homicidio contra jóvenes trepó en el mismo segmento de tiempo de 12% al 22%, mientras que en los no-jóvenes sólo creció del 9% al 10%.

Quiere decir que si el nivel de homicidios en Paraguay creció, se debe a que creció principalmente la cantidad de homicidios contra jóvenes. En el ránking mundial de países con más homicidios contra jóvenes, Paraguay se ubica en el puesto 10.

Accidentes de tránsito

Según la misma investigación hay 41% más de posibilidades que en un accidente de tránsito en Paraguay muera un joven que un no-joven. Paraguay se ubica en el puesto 11 de países con mayores muertes juveniles por este mal, si tomamos prestado cifras hasta 2004.

Pasaron seis largos años, se incrementó el parque automotor y se disparó la presencia de motocicletas en las calles en estos últimos años.  Caputo agrega a esto que en promedio en 2004 morían dos jóvenes por día en accidentes viales, y viendo el crecimiento desde 1994, como tendencia actualmente estarían muriendo cuatro jóvenes por día.

Con políticas estatales debe tratar de revertirse el presente y despertar mayores protagonismos de los colectivos juveniles. Foto: Despierta Paraguay.

El politólogo argentino suscribe la observación de Waiselfisz, que analiza que si bien al tratarse de accidentes, se entiende que es algo casual o fortuito, las causas de lo accidentes que involucra especialmente a la juventud se debe a “determinantes culturales, sociales, políticos y económicos”, o en otras palabras, a patrones de conducta prevenibles. Por lo que una solución a este flagelo pasaría por políticas estatales.

Empecemos por la imagen

Se trata de un estudio que maneja informaciones de años pasados e indicadores específicos, pero sirve para desarmar las percepciones que diariamente se difunden sobre la juventud, donde se la presenta como causante de la violencia y de males sociales del país.

Al contrario, llama la atención sobre el rumbo de los jóvenes y las jóvenes y lo que la sociedad paraguaya le ofrece para su desarrollo. Esto debe traducirse en políticas estatales que traten de revertir el presente, despertien mayores protagonismos de los colectivos juveniles y ayuden a erradicar los falsos conceptos sobre la juventud y sus respectivos discursos que la criminalizan.  Es urgente, porque más allá de tantos números, no olvidemos, existen rostros.

 

 

 

VER MÁS:

*Los jóvenes paraguayos son irresponsables, peligrosos, individualistas, violentos, haraganes y consumistas, según un estudio que encuestó a personas adultas. Ver: CAPUTO, Luis; PALAU, Marielle y SEGOVIA, Diego: Ser joven hoy: realidades y percepciones de la población paraguaya, BASE IS, 2009.

** CAPUTO, Luis: Realidades y desafíos de la juventud paraguaya, una mirada desde la situación socio-demográfica y la orientación de políticas públicas, Viceministerio de la Juventud de Paraguay y Organización Iberoamericana de Juventud, 2009.

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