Alrededor de 600 mil vehículos privados y públicos ingresan diariamente a Asunción

Cerca de 1.320.000 personas ingresan a Asunción desde los municipios del Área Metropolitana. El impacto de este flujo de movilidad sobre la ciudad es duro y complejo, opina Vladimir Velázquez,  Secretario  ejecutivo del Plan CHA.

Según informaciones recogidas de la Dirección General de Tránsito de la Municipalidad de Asunción, los contadores tecnológicos (incorporados a los semáforos), los no tecnológicos y los radares ubicados en las principales arterias de acceso a la ciudad, más los criterios de análisis  y proyección del antiguo Plan Ceta a este año, dan cuenta que alrededor de 600.000 vehículos privados (autos, camionetas, micro ómnibus, camiones) y ómnibus del transporte público ingresan diariamente a la ciudad de Asunción.

El ingeniero Alfredo Ybañez, de la Dirección Ejecutiva del Sistema Avanzado de Gestión de Tráfico de la Municipalidad de Asunción, explicó que estos datos de flujo vehicular hacia Asunción son las últimas y las más aproximadas que se tienen estadisticamente hablando.

Personas que ingresan

Según cálculos estimativos de la Unidad Coordinadora del Programa Metrobus del MOPC, 1.6 personas ingresan a Asunción en cada vehículo.  Si multiplicáramos por los 600.00 vehículos, la cantidad de personas que entran diariamente a Asunción ronda los 960.000.

Fuente: Dirección General de Tránsito de la Municipalidad de Asunción.

Fuente: Dirección General de Tránsito de la Municipalidad de Asunción.

Esta misma unidad del MOPC estima que, de la flota total de 2800 ómnibus de las empresas de transporte público que explotan el acceso a Asunción, 2400 ingresan efectivamente y transitan las calles de la Capital. Según los estudios de esta unidad, un mínimo de 30 personas viajan en un ómnibus, número que multiplicado por 2400, nos arroja que alrededor de 72.000 personas ingresan a Asunción en esos ómnibus realizando un redondo (una entrada y una salida de Asunción).  Pero como cada uno de estos 2400 ómnibus realizan un promedio de 5 redondos por día (5 entradas y 5 salidas de Asunción), los 72.000 deben multiplicarse por 5, lo que arroja un total de 360.000 personas que ingresan diariamente a Asunción.

En total, sumando ingresos de personas en ómnibus del transporte público y vehículo privado, ingresan a la ciudad de los municipios aledaños a Asunción alrededor de 1.320.000.

Impacto complejo sobre la ciudad

Vladimir Velázquez, secretario ejecutivo del Plan de Revitalización del Centro de Asunción (Plan CHA), destaca el impacto complejo y fuerte que este flujo de personas y vehículos descarga sobre la ciudad de Asunción y su Centro Histórico.

“…hay una paradoja que resolver: más de 1,3 millón de personas vienen a Asunción todos los días de los municipios aledaños; y en el centro hay más de 220.000 m2 desocupados…”, describe Velázquez. Y añade esta pregunta: “¿Y si la gente comenzara a vivir en el centro, cómo cambiarían las condiciones de vida?”.

Para el secretario ejecutivo del Plan CHA,”…Asunción es cabecera metropolitana de un sistema territorial que incluye a tres departamentos y alrededor de 40 municipios (…) que recibe el influjo de una población que casi cuadriplica su población actual: 500.000.”. Esta complejidad -agrega Velázquez- es  un  “fenómeno metropolitano que exige una coordinación de las instituciones del gobierno nacional, los gobiernos departamentales y los gobiernos municipales”.

Explicó que “el transporte público, el uso del suelo (la distribución de actividades en el territorio), la gestión de residuos sólidos…, por citar ejemplos, deben ser abordados desde el reconocimiento de las interdependencias”. En este sentido recuerda que “el Plan CHA es un ejercicio de articulación, en este caso focalizado en el Centro Histórico de Asunción, espacio que sigue siendo central en la región metropolitana”.

Comentarios

3Comentarios

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    Voltyn Vergara
    27 mayo, 2016

    27/05/2016
    LA CIUDAD SIN ATRIBUTOS
    Si hay un Campo de Marte donde hay que dar por perdidas todas la batallas esa es la ciudad de Asunción del Paraguay. no solo es El Caos al que hace alusión el artículo de E’a, Periódico de Análisis, sobre “Quien es el dueño de la ciudad”, que como suele, apunta siempre a la médula de los problemas ciudadanos, que siguen y seguirán siendo las víctimas de la corrupción administrativa, y otros males que caracterizan a sus gobernantes y jerifaltes―aunque debería cambiar el orden en sus enunciados ― ya que los primeros dependen de los segundos, cuando no se funden en un “contubernio simbiótico” cuyo fin es transformar la ciudad de todos en un proyecto de negocios de unos cuantos, donde El Caos sea su activo más prometedor. En principio habría que decir que el maremágnum circulatorio, (― entre otros de mayor calado, que entronca directamente con el modelo de crecimiento económico impuesto a cualquier precio en el Cono Sur; pero eso no toca hoy―) es el resultado de la corrupción en la que están inmersos los organismos municipales a la hora de conceder licencias de conducir (¿Quién no tiene un amigo de un sobrino de un cuñado que te la consigue por unas monedas…?) a unos ciudadanos sin las mínimas garantías de formación para esa peligrosa función que es conducir, que hacen de su vehículo un arma de guerra, y a los que muchos llegan por primera vez en su vida. Cada vehículo se transforma en una fortaleza a la que defender a toda costa y consecuentemente se convierte en una máquina para competir estúpidamente en: llegar antes, adelantar, estacionar, demostración prepotente, marca, modelo o pericia del conductor…No es diferente en otros países, aunque hay que reconocer que en los más desarrollados y de leyes más estrictas, no siempre consensuadas, se ha llegado a cierta “inteligencia” basada en el sentido comun y en algo que aquí se desconoce por completo: la vieja Cortesía, que siempre ha servido para hacer de la convivencia algo un poco más soportable, y además, junto al hecho inevitable de pensar, es lo único en que podemos decidir los súbditos administrados, sin interferencias de algún legislador mastuerzo de turno. Nada me impide cederle el paso a otro conductor en una esquina o parar ante un paso de peatones para dejar pasar a una anciana o joven o incluso un perro. Ser educados y generosos con los demás, dentro del vehículo nos iguala como víctimas del mismo sistema y nos prepara para cambiar y hacer una ciudad más cercana y solidaria. Este aspecto del Caos en Asunción es solo una ínfima parte del mismo, que como La Hidra mitológica tiene muchas más cabezas, pero ya que los paraguayos han decidido dejarse manipular por las mentiras del Poder con respecto a las Leyes y Ordenamiento circulatorio, entre otras, hagamos al Poder responsable de sus mentiras, sin olvidar que en las Democracias modernas, aunque estén enfermas de gravedad, hoy, somos los ciudadanos, ente los que incluyo a los conductores,(algunos no les daría esta categoría, sino las de enemigos públicos…);insisto, los ciudadanos seguimos teniendo la última palabra:¡Nuestro voto!
    No dejes que la ciudad se convierta en un negocio privado al modo como lo está siendo el País entero en manos de los especuladores que mueven los hilos con el asentimiento de los poderes públicos. Ya sabes: “ A rio revuelto, ganancia de pescadores”
    VOLTYN

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    Oscar Zelada
    29 mayo, 2016

    Y las motocicletas que ingresan con una o mas personas ?…Creo que estos datos están incompletos o mal enfocados.

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    Anton
    29 mayo, 2016

    Para todos que ingresan con su vehículo a Asunción, tiene que ser obligatorio la inspección técnica de su vehículo. Entonces no se va contaminar mas tanto la aire en la ciudad. Calles destrozadas, aire contaminada, trafico caótico etc. cuanto tiempo mas estimado Sr. Intendente?

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