Almada disertó en Buenos Aires a veinte años del hallazgo del archivo del terror

El premio nobel alternativo, Martín Almada disertó la semana pasada en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y también en la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) al cumplirse 20 años del descubrimiento del Archivo del Terror ante nutrida concurrencia en ambas ocasiones. «Dicho descubrimiento fue fruto de 15 años de investigación que hoy tiene acorralado a todos los genocidas de Argentina, Brasil, Bolivia, Chile, Paraguay y Uruguay al revelarse el Plan Cóndor», destacó en la oportunidad.

Martín Almada.

Almada instó a los jóvenes a persistir “en la búsqueda de verdad y justicia en un camino que los pueblos latinoamericanos debemos insistir porque todavía están impunes ideólogos y ejecutores de este asesinato en masa que se dio en toda nuestra patria grande a través del Plan Condor”, expuso.

Recordó que fue preso por «Terrorista intelectual por haber escrito la Tesis doctoral “Paraguay, educación y dependencia” inspirado en la pedagogía del educador brasileño Paulo Freire».

Esto le costó la muerte de su esposa,1000 días de prisión, la confiscación de sus bienes y el exilio, apuntó el que en diciembre de 2002 recibiera el premio de la Fundación Right Livelihood al que se popularmente se conoce como Premio Nobel Alternativo.

Almada recordó que n la década del 70 un grupo de docentes de San Lorenzo comenzó “la lucha por un techo propio para cada educador paraguayo”, el programa La Villa del Maestro, para el que conformaron una Cooperativa creada para el efecto. “Esta fue la llama que se prendió reclamando dignidad a los docentes con salario justo y vivienda digna”, contó.

En el instituto Juan Bautista Alberdi donde Almada enseñaba se aplicaba la metodología de Freire, convirtiéndose por ello en un bastión de la resistencia cívica y cultural contra la dictadura de Alfredo Stroessner.

Así hasta que el 26 de noviembre de 1974 “la educación liberadora sufrió una herida mortal. Los stronistas a punta de fusiles bañaron de sangre el suelo sanlorenzano para someter a los educadores a los rigores de la dictadura. Asi surgió la frase: “la calle es de la policía”. A partir de entonces se instaló el miedo, «esa arma tan poderosa en la sociedad paraguaya destacando que paralizaba nuestros actos mas sencillos”.

Recordó que el funesto episodio fue censurado. “Prohibieron todo tipo de noticias y comentarios sobre la intervención “manu militari” del Instituto Alberdi y de la Villa del Maestro” explicando los alcances de la siniestra dictadura paraguaya de entonces.

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