Afirman que el IRP y el impuesto a la exportación de soja son fundamentales para la economía nacional

El gobierno vuelve a promover los proyectos con el fin de sostener el presupuesto 2012.

Foto: Cuenca Rural.

Tras la presentación del presupuesto 2012 esta semana, el cual presentaba un déficit financiero, el Ministro de Hacienda  Dionisio Borda volvió a insistir en la necesidad del IRP y el impuesto a la exportación de soja.

Par la economista Gladys Benegas el impuesto a la renta personal es el impuesto más justo y equitativo, donde se graban las ganancias de forma directa de acuerdo a los que se percibe como tal.

En los países donde se aplican impuestos directos como el IRP en la mayoría de los casos se generan  superávit en la recaudación. Es decir la mayor parte de los ingresos impositivos provienen de impuestos directos, mientras que un porcentaje menor pertenece a impuestos indirectos como el del valor agregado IVA

En cuanto al impuesto a la exportación de granos soja, maíz y girasol se estima que se pueden recaudar más de 100 millones de dólares anuales. Sin embargo la Unión de Gremios de la Producción (AGP) advirtió que un impuesto a los cereales y oleaginosas ‘castigará en forma directa al productor por el sobrecosto y pérdida de competitividad’.

Según el proyecto de ley, 1% de lo recaudado será destinado al sector agrícola y otro 1% a la infraestructura agrícola.

Sólo por la exportación de semillas de soja, los productores recaudaron 1.590 millones de dólares en 2010.

Impuesto a la soja para la equidad tributaria

La organización ALTER VIDA expresó su apoyo mediante un comunicado donde señala la necesidad de lograr una equidad tributaria. La ONG afirma que el modelo agroexportador vigente desde la década del 60 fomenta el monocultivo y la alta dependencia de los agroquímicos y la mecanización, a lo que se le sumó, desde el inicio del presente siglo, la utilización de material genéticamente modificado. En Paraguay, en el periodo agrícola 2010/2011 se alcanzó una superficie de 2.870.000 hectáreas de soja, de las cuales aproximadamente es el 90 % es genéticamente modificado.

Desde el punto de vista de las finanzas públicas, la contribución tributaria del sector agropecuario en general y agroexportador en particular, es baja. La presión Tributaria sobre el sector agropecuario es substancialmente más baja en comparación con los demás sectores productivos. Por otro lado, los principales rubros de exportación como la soja, son los más beneficiados por una tasa cambiaria elevada.

La soja ha servido para que la riqueza se concentre en una minoría sin pagar impuesto y ha desplazado a los sectores más vulnerables del país, generando un éxodo rural con sus propias consecuencias socio ambientales. Por lo tanto: Es imprescindible gravar la materia prima para la exportación, especialmente la soja. El impuesto debe ser aplicado a toda persona o empresa que beneficios por sus actividades económicas, y para que el mismo sea justo, debe fijarse una tasa mayor para aquellos que adquieran beneficios superiores.

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