Adolfo Ferreiro: «Hugo Chávez, el patético dictadorzuelo de Venezuela»

La Concertación «Avanza País» , que tiene como candidato a presidente a Mario Ferreiro, anunció que maneja la posibilidad de que Adolfo Ferreiro encabece la lista para el senado; el posible candidato comparó, en 2007, a Hugo Chávez con Hitler, Mussolini y Stroessner, y lo acusó de rebautizar «ridículamente» a Venezuela como bolivariana.

Adolfo Ferreiro estaría al frente de la lista de candidatos a legisladores por la Concertación «Avanza País».

La opinión del abogado está publicada íntegrante en el sitio Larueda.com.py. Bajo el título: «El Kuwait de Chávez», Ferreiro le dedica todo el artículo al recientemente reelecto presidente de la República Bolivariana de Venezuela. Trascribimos el documento íntegramente para su lectura.

El Kuwait de Chávez

El itinerario del delirio es típico cuando de tiranos y tiranuelos se trata. En estos tiempos un loquillo peligroso anda por Sudamérica y sus alrededores: Hugo Chávez, el patético dictadorzuelo de Venezuela, a la que no sólo rebautizó ridículamente de bolivariana sino que no cesa en su empeño de convertirla en su reino de terror, amenaza regional y escenario previsible de conflictos que, según disponga de chiches guerreros que compra por doquier, puede llegar hasta a la confrontación militar de importante magnitud.

Chávez recorre el camino de construcción de un régimen autocrático conforme es factible en el mundo de la posguerra fría. Ya fue sabiamente definido como “dictador posmoderno”, lo que es muy útil para entender que ciertos rasgos “democráticos” suyos no son más que engañifas. Tal el caso de su “origen electivo”, que le sigue sirviendo como muletilla para justificar, en nombre de “la democracia”, la política de destrucción de las instituciones republicanas en su país. No faltan quienes nos recuerdan procesos similares con Hitler y Mussolini y con autócratas americanos, como el primer Perón y el infinitamente reelecto Strossner, como ahora quiere serlo Chávez. Hoy se sabe claramente que las democracias deben ser republicanas, es decir, reguladas por las instituciones. El sólo origen electivo no da a los gobiernos legitimidad y menos razón en sus desmanes.

El sendero de Chávez es fatal: aliados que se consiguen con la limosna de “solidaridad” tercermundista, bolivariana o revolucionaria, según se traten de Cuba, Nicaragua, Argentina, Irán, Bolivia, Paraguay o cualquiera otra desdicha del estancamiento, la marginalidad y la inviabilidad. Después, armamento en manos de partidarios para la construcción de milicias, policías o pandillas de irregulares, con el pretexto de la “defensa de la patria” contra el invasor norteamericano pero funcional a la opresión local, a la reducción de la oposición política y al control policiaco de las personas, como nuestras guardias urbanas de antaño. Por supuesto no faltan en el abalorio de la propaganda chavista las organizaciones para transnacionalizar las múltiples versiones de la pavada frívola de “progresistas” pequeño burgueses que albergan miles de vividores del cuento del tío, consumidores de torrentes de petrodólares pero siempre irrelevantes en su accionar en beneficio de las masas.

En un terreno de mayor riesgo, Chávez logra grescas con los más fuertes. Algunas se las busca como con los norteamericanos, otras le brotan, efecto de su ignorancia de ciertas reglas con las que no se juega, como fue la que le costó el estruendoso sopapo que le propinó el Congreso del Brasil respondiendo sus insultos y, ni que decir, el estate quieto del Rey Juan Carlos que lo dejó compartiendo la humillación de torpe con otro exponente del deterioro político y personal, el inefable Daniel Ortega, su seguro servidor.

Así la seguidilla de pasos típicos que los vivarachos disimulan, como el gobierno argentino que le saca mucho del dinero fácil que tiene. Algunos serán payasadas de mariscalillo de costa tropical, otros riesgosas aventuras para la vida de miles de personas y para la paz en la región. Hace unos pocos días, a la par de comenzar el juego que lleva a la bomba atómica, comenzó a desarrollar una crisis con ribetes de conflicto fronterizo con la pequeña y débil Guyana. Las cancillerías y estados mayores serios de la región, principalmente de Brasil, deben estar observando con sumo cuidado el desarrollo del conflicto, porque no pueden olvidar la lección de la invasión alocada a Kuwait por otro tirano delirante, que llevó en dos guerras feroces y mantiene en vilo al mundo por sus consecuencias.

Tal vez, y es un tema para psicólogos, los personajes como Chávez, Hitler, Hussein, etc., no van a la guerra solamente por esas “causas objetivas” que tanto les gusta esgrimir a sus corifeos y simpatizantes para justificarlos hasta en el ridículo. Puede que en ellos aniden demonios psiquiátricos, pulsiones que solamente pueden aliviarse en el extremo del horror.

Por desgracia, es dado pensar que a Chávez muy pronto no bastará con mandarlo a callar cuando se le va la mano con la grosería y la tara, sino enfrentarlo en la aventura bélica.

Asunción, 18 de Noviembre de 2.007

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