Abdo Benítez se salva del juicio político

Por Jorge Zárate

El presidente Mario Abdo Benítez logró disolver la posibilidad de ser enjuiciado y quitado del poder en una jornada en la que fue clave la acción de su par del Brasil, Jair Bolsonaro. Este último anuló la polémica Acta por la contratación de la energía de la represa de Itaipú que comprometía los intereses paraguayos en un acto formal que se concretó en la Cancillería en Asunción

«Si me he equivocado, les pido disculpas», les dijo Abdo Benítez a varios centenares de sus seguidores, la gran mayoría funcionarios públicos que fueron movilizados al efecto. Fue en un discurso improvisado en la explanada del Palacio de López, sede del gobierno, donde las manifestaciones están prohibidas por ley.

Antes hizo un discurso público televisado en el que descargó las responsabilidades sobre sus subalternos, recordó entonces las renuncias del canciller, Luis Castiglioni y otros 4 importantes funcionarios y dijo que podrían haber más desvinculaciones por el actuar negligente en la negociación del Acta Acuerdo con Brasil.

Vale recordar que como impacto inmediato de la vigencia del acuerdo el Paraguay iba a pasar a pagar unos 250 millones de dólares más por año por la energía que contrata de la represa. También que establecía un cronograma de compra de energía que le hacía casi imposible asegurar la provisión a eventuales inversores extranjeros que quisieran instalar industrias electrointensivas en el país, un viejo anhelo paraguayo.

Hablando de respaldos, resultaron importantes para evitar la posibilidad del impeachment las manifestaciones del embajador de los Estados Unidos, Lee McClenny, que expuso en su cuena de Twitter su «profunda preocupación» y pidió que se tomen «decisiones con calma y en forma participativa, asegurando el debido proceso, otorgando los plazos necesarios a las partes y considerando todas las pruebas».

El tercer actor y el determinante para revertir el juicio político fue el ex presidente Horacio Cartes, que ante la anulación del Acta Acuerdo instruyó a las bancadas de su movimiento interno Honor Colorado en Diputados y Senadores a quitar apoyo al proceso que ya estaba en marcha, incluso con un borrador que se ultimaba del libelo acusatorio.

Pedro Alliana, presidente de la Cámara de Diputados fue el vocero de la nueva posición: “El daño está reparado”, dijo pasada la mediamañana del 1/8.

Bolsonaro había dicho en la noche del 31/7: «Ya sabes cómo funciona. En Paraguay el juicio político es muy rápido. Ayer hablé con Silva y Luna, el presidente de la parte brasileña de Itaipú. Estamos resolviendo este problema. Seguramente se puede decir que Marito (apodo popular de Abdo Benítez) será reconocido por el buen trabajo que está haciendo en Paraguay «, señaló en el Palacio de Planalto ante periodistas. .

Tras recibir este fuerte respaldo, Abdo Benítez, trabajó con los principales dirigentes de su movimiento “Colorado Añeteete (Esencialmente, en guaraní)” durante toda la noche y madrugada para “dar pelea” como lo hizo conocer mediante Twitter cuando Honor Colorado había ya expuesto que apoyaría el pedido de la oposición liderados por el Partido Liberal (PLRA) y el Frente Guasu.

Para ello dispusieron un operativo para revertir los votos de los parlamentarios de pequeñas fuerzas políticas, la principal de ellas, Patria Querida (PQ) que amaneció comunicando que apoyaría solo el juicio político al vicepresidente Hugo Velázquez.

Los diputados ya habían designado a los acusadores y debían presentar el libelo a las 10 de la mañana del 1/8 cuestión que al acercarse la hora se postergó para las 16.

En ese momento apareció en conferencia de prensa el presidente del Senado, el liberal Blas Llano, el hombre que de haber prosperado el juicio político habría tenido la responsabilidad de conducir el ejecutivo. “No moví un dedo a favor del juicio político”, dijo en un discurso cauto en el que se comenzó a avisorar que los vientos habían cambiado.

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