A un año ocho meses de su «vigencia», la aplicación de la Ley de lenguas es casi nula

Léi omoñe’ë ha omboha’i vaerä guaraní Estado ha sociedad ru’epype, opaä. Mburuvicha kuéra oñembotavy guaranigui.

manifestación Frente al Palacio de Justicia. Fuente: ea.com.py

Luego de un debate de más de dos años, gremios, instituciones y estudiosos  de la lengua guaraní de la sociedad civil habían consensuado un anteproyecto de ley con los representantes del Ministerio de Educación. El documento fue presentado al Congreso Nacional, donde prosiguió su discusión. Aproximadamente un año después, en diciembre del 2010,  ambas cámaras del Parlamento sancionaron la Ley de Lenguas. Quince días después, el Poder Ejecutivo lo promulgaba, entrando en “vigencia” la legislación en los últimos días de diciembre de aquel año.

Pero para su aplicación, la Ley se había topado con un escollo: no tenía presupuesto para que funcionarán las instituciones creadas por la misma, ya que el Presupuesto general de ingresos y egresos 2011 del Estado ya había sido definido por el Congreso Nacional. Se puso en vigencia la esperada Ley, pero sin recursos.

Al no haber instituciones que apliquen el nuevo instrumento jurídico, se estableció que, mientras se conforme la Secretaría Nacional de Políticas Lingüísticas, la Comisión Nacional de Bilinguismo tendría la responsabilidad de ejecutar los pasos que pueda dar la Ley en aquel  año 2011. Aproximadamente en agosto de ese pasado, se instaló la Secretaría de Políticas Lingüísticas, siendo designado como ministro-secretario Carlos Villagra Marsal. En el 2011, la aplicación de la Ley de Lenguas tampoco avanzó, salvo algunos trámites para el funcionamiento de la Secretaría.  Hoy la Secretaría está dando sus primeros pasos, con muchas dificultades.

Pero pese a la instalación de la institución que debe encargarse de aplicar la Ley,  en los hechos, su aplicación ha sido casi nula.

La  Ley de Lenguas reglamenta el artículo 140 de la Constitución Nacional, promulgada en 1992. Este artículo establece: “El Paraguay es un país pluricultural y bilingüe. Son idiomas oficiales el castellano y el guaraní. La ley establecerá las modalidades de utilización de uno y otro. Las lenguas indígenas, así como las de otras minorías, forman parte del patrimonio cultural de la Nación”.

La reglamentación fue postergada durante 18 años y, como consecuencia, la oficialidad del guaraní, así como el respeto a las lenguas indígenas, no pasó de ser un reconocimiento simbólico. Pero hoy, pese a su vigencia formal, el guaraní sigue teniendo una oficialidad meramente formal.

La Ley de Lenguas, de 52 artículos, crea la Secretaría Nacional de Políticas Lingüísticas, que comprende tres direcciones: la Dirección General de Planificación Lingüística, la de Investigación Lingüística y la de Documentación y Promoción de las Lenguas Indígenas. Asimismo crea la Academia de la Lengua Guaraní, que tendrá a su cargo la normativización de la lengua, estableciendo el alfabeto y la gramática oficial, además de diversos mecanismos para la normalización de la lengua en todas las instancias de la vida social.

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