A la izquierda del poncho juru

Fernando Lugo asumió la presidencia de la República con actos y símbolos cargados de osadía política. Su claro acercamiento a Hugo Chávez, su proyecto de más impuestos a la soja y a la carne y sus roces con el poder mediático generan preocupación en los sectores de poder. Pero la realidad es que Lugo baja a un escenario en el que no tiene una estructura política sólida, dominado por una oligarquía que no está dispuesta a perder sus privilegios.

El próspero ganadero Alberto Soljancic está sentado en el palco oficial con medidos traje y corbata escuchando el discurso de Lugo; en la otra fila observa a un anciano de tupida barba blanca, boina calada y gruesos anteojos. Alguien le sopla al oído referencias de aquel anciano: un ex guerrillero y sacerdote nicaragüense. Se trata de Ernesto Cardenal, sentado entre los dirigentes sociales invitados al acto de asunción de mando presidencial. Al que sí conoce bien y saluda sonriendo es a Osvaldo Domínguez Dibb. Ante una multitudinaria concurrencia y la presencia de varios presidentes de la región, entre los que sobresale Hugo Chávez por su camisa roja, el ex obispo de San Pedro, envuelto en una camisa blanca de ao po’i, da emocionado su primer discurso como el 51º presidente del Paraguay…
Este cuadro del pasado 15 de agosto muestra la novedosa y compleja realidad política que vive el país después de aquel 20 de abril. Después de ganar por abrumadora mayoría las elecciones, Lugo fue asumiendo gradualmente actos y discursos que, aunque no radicales como los de Chávez o Evo Morales, van confirmando algunos de los muchos temores que la oligarquía paraguaya sintió y expresó previo a los comicios ante sus serias posibilidades de victoria.

No abandonó su anunciada línea política de centro («mbytetépe, poncho jurúicha»), sigue con su juego zigzagueante, pero el flamante jefe de Estado se ubica, hoy, un poco más al izquierda de la boca del poncho con sus últimos actos y discursos dados días antes, durante y después del 15 de agosto, con el propósito de ejecutar reformas sociales que descompriman la pobreza.

Justifica las ocupaciones

Este proyecto de distribuir los recursos económicos para ampliar los derechos sociales de la población pasa inevitablemente por ir resolviendo el problema de la tierra. A esto apuntó Lugo en un acto realizado en la Plaza Italia organizado por el Frente Social y Popular el pasado 12 de mayo, justificando las ocupaciones de tierra que vienen realizando las organizaciones campesinas. «Las ocupaciones, en las luchas por la tierra, son como última alternativa, después de que se agotaran todos los recursos y las estrategias». «Cuántas veces hemos ido a las instituciones públicas y nos han dado la espalda…», expresaba. Un mensaje para los terratenientes sojeros y ganaderos que acusaron recibo.

Esta misma línea siguió su ministro de Hacienda, Dionisio Borda, quien anunció al asumir su cargo que el Estado necesitaba más recursos para combatir la pobreza extrema, para lo cual era necesario que determinados sectores de la economía paguen más impuestos.

Abonó esta idea el prestigioso economista (liberal) estadounidense Josep Stiglitz, cuya visita al país fue gestionada por el nuevo gobierno para que sea escuchado por los sectores de poder. Stiglitz sentenció en conferencia de prensa que la presión tributaria en Paraguay (cerca del 12%) es muy baja, y había que elevarla. Preparado el terreno, el propio Lugo levantó la perdiz: hay que gravar «la exportación de carne y soja para una mejor distribución de la riqueza que generan».

Aquellos nuevos impuestos tendrán como principal blanco a los dos sectores más poderosos del país que vienen gozando de astronómicas ganancias por sus exportaciones.

Hamed y las asperezas con la prensa

La designación de Alejandro Hamed Franco al frente de la Cancillería es otro acto que cayó mal a los tradicionales sectores conservadores. Ex embajador ante el Líbano y conocido defensor de la causa árabe en Medio Oriente, Hamed soporta el rechazo del gobierno norteamericano y de los principales medios del país, los que lanzan diarias y duras críticas contra Lugo y el novel canciller porque supuestamente éste habría entregado en forma irregular visas a ciudadanos árabes.

A la andanada de cuestionamientos Lugo respondió con el silencio. Luego, para que no quede dudas de que mantendrá al turco en su cargo, manifestó «No me preocupan –las críticas– para nada. Duermo tranquilo», cerrando el caso.

A esta aspereza se suman las críticas de periodistas y medios porque el jefe de Estado esquiva el asedio de la prensa durante sus cotidianas tareas gubernamentales, acusándolo de «retacear informaciones a la ciudadanía».

Discursos nacionalista y socialista

Pero la osadía de Lugo llegó a su pico el día en que tomó el bastón de mando de los López y pronunció su primer discurso. En un país con escasa cultura política de izquierdas, acostumbrado a la moda occidental en el poder, que un presidente vista una camisa de ao po’i con mangas largas y calce sandalias franciscanas es una irreverencia, por lo menos ante los ojos mediáticos y conservadores. En su discurso molestó al pensamiento liberal oligárquico reivindicando la figura del Doctor Francia: «En cada milímetro de nuestro ser hoy bulle una convocatoria: reconstruir el sueño de José Gaspar Rodríguez de Francia, desde el mérito de la solidaridad, la equidad social y la identidad que nos abraza», expresó.

Otro tanto hizo con el ex presidente chileno socialista Salvador Allende, exortando a la multitud a no olvidar las palabras de éste de que «mucho más temprano que tarde, se abrirán las grandes alamedas, por donde pasará el hombre libre para construir una sociedad mejor». Recordó también a Rafael Barret, Elvio Romero y Augusto Roa Bastos, referentes intelectuales considerados de izquierdas. Los empresarios del palco exhibieron muecas de desagrado.

San Pedro y las canciones con Chávez

Por si no bastaran los actos anteriores que levantaron las críticas de los bienpensantes, Lugo compartió escenario la noche del 15 de agosto con Hugo Chávez en el festival popular realizado en la Plaza de Armas. Ambos cantaron a voz en cuello la música «Cambia, todo cambia», una típica canción zurda. El día siguiente se trasladaron al Departamento de San Pedro, emblema de la pobreza y de los conflictos sociales en el país, donde participaron de una misa, de la asunción al cargo del gobernador José Ledesma y de un mitín político de alto voltaje en el que Chávez atacó a los medios, al imperio norteamericano y tuvo roces con algunos periodistas. Paralelo a estos hechos, las cancillerías de Venezuela y Paraguay finiquitaron la firma de un convenio de cooperación entre ambos países por el que Venezuela, en uno de los puntos, asegura a nuestro país el suministro de 25.000 barriles de petróleo diarios; además, firmaron otro acuerdo por el cual el Paraguay se integra a la Cadena Internacional de Comunicación Televisora del Sur (Telesur).

Estos convenios, comunicacional y energético, sellan la condición de aliados políticos entre ambos gobiernos.

La derecha tomó nota

La lluvia de símbolos y actos lanzados por Lugo al inicio de su mandato tienen su importancia en la construcción política. Sin embargo, la actual correlación de fuerzas es adversa al jefe de Estado: hoy su gobierno no cuenta con una estructura social y política sólida que soporte los embates de sus poderosos adversarios. Esta ya está avisada de las mínimas reformas sociales que proyecta el presidente, y se prepara para una confrontación abierta y frontal, si necesario fuere.

La señal de levantar los cañones por si las moscas la dio Aldo Zucolillo, propietario del diario Abc Color y el referente más importante de la derecha. «Nosotros elegimos a Lugo en la elecciones del 20 de abril; si no sirve, tirémoslo a la cuneta», sentenció el empresario. Detrás del banderín levantado por Zucolillo están prestos todos los sectores de poder real, los imperios y sub-imperios que pueden sacar provecho de la situación y los partidos Unace, Patria Querida, anr y plra, históricos administradores de la oligarquía paraguaya.

Comentarios

Publicá tu comentario

Este mensaje de error solo es visible para los administradores de WordPress

Error: Las solicitudes de API se están retrasando para esta cuenta. No se recuperarán nuevas entradas.

Inicia sesión como administrador y mira la página de configuración de Instagram Feed para obtener más detalles.