A comunidad asediada por sojales no le abandona la desgracia

25 vacas murieron en estos días, incontables gallinas y chanchos, nos cuenta la Federación Nacional Campesina.

En esta comunidad de Canindeyu, dos niñas, hermanas, murieron un mes atrás: Adela (6 meses) y Adelaida (3 años) y más de 33 personas con el mismo cuadro: dolores de cabeza, vómitos, ronchas.

La comunidad de Heber Duré nuevamente se encuentra en asamblea para ver qué hacer ante el cuadro de desgracia.

La comunidad de Heber Duré nuevamente se encuentra en asamblea para ver qué hacer ante el cuadro de desgracia.

“La mayoría de las familias está aterrorizada ante la situación debido a la experiencia anterior, que costó la vida de dos niñas y la internación en grave estado de varios pobladores más, menores y adultos”, nos cuenta la comunicadora Carla Caballero.

Los sojales pertenecen al latifundio del brasileño Texeira (subarrendado en el límite con el asentamiento al argentino Julio Plata), y a los latifundios de Pío Ramírez, Abente y Basilio Ramírez.

Crescencio González

El mismo cuadro afectó recientemente a 150 personas del asentamiento Crescencio González  (distrito de General Resquín, departamento de San Pedro), también rodeado de sojales. “Mba’e culpa pio ja paga che dio”, se quejó una pobladora al ver a uno de los bebés con el brazo con enormes ronchas y picazones en todo el cuerpo, cuadro típico de las contaminaciones por agrotóxicos.

 

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