A 9 años de la tragedia del Ycuá Bolaños

El 1 de agosto de 2004 aproximádamente a las 11:25 horas se inició un incendio en el supermercado que, tras la orden de su dueño de cerrar las puertas del local, acabó con la vida de casi 400 personas.

Era un día domingo el supermercado ubicado en la intersección de las calles Artigas y Santísima Trinidad se encontraba repleto de gente cuando alrededor de las 11:25 se produce una explosión en una de las cocinas del recinto, a raíz de grasa acumulada en una de las chimeneas del local.

A la falta de salidas de emergencias del lugar se suma la orden del propietario del local, Juan Pío Paiva a los guardias de seguridad, de cerrar las puertas de acceso del recinto para evitar que las personas escaparan del lugar con bienes que no hubieran pagado. Resultado de esta combinación de eventos fueron 400 muertos incinerados (la mitad de ellos niños), más de 500 personas con heridas de diversa consideración, incluyendo a 56 personas con quemaduras de tercer grado, 206 huérfanos y 6 desaparecidos.

Para extinguir el incendio fue necesaria la presencia de más de 50 carros bombas y más de 1000 bomberos que fueron ayudados por miembros del ejército y la policía. Solo se logró la extinción del incendio en horas de la noche.

A medida que las horas pasaban y las víctimas eran sacadas del supermercado el barrio Trinidad se convertía en un gran camposanto regado de cadáveres.

Juicio y sentencia

Los propietarios del supermercado Juan Pío Paiva y su hijo Víctor Paiva, el guardia de seguridad Daniel Areco y Humberto Casaccia (miembro del directorio de la empresa)   fueron llevados a juicio, acusados por la fiscalía de homicidio doloso agravado con una pena asignada de hasta 25 años. Tras un largo proceso el 5 de diciembre de 2006, el tribunal encontró que la fiscalía no logró probar la participación dolosa de los inculpados, cabiéndoles solo responsabilidad como autores de homicidio culposo con una pena asignada de hasta 5 años.  Esto despertó la ira de los familiares de las víctimas que seguían el juicio en un recinto deportivo, quienes empezaron a tirar sillas contra los jueces antes que culminara la lectura de la sentencia.

La Corte Suprema de Justicia de Paraguay aparto del caso a dos de los jueces Helio Ovelar y Manuel Aguirre, quienes estuvieron a favor de calificar el hecho como homicidio culposo y se dio inició a un nuevo juicio.

El 8 de agosto de 2007 se inició este nuevo juicio en el cual se continúo con los debates sobre el tipo de homicidio provocado durante la tragedia.

El 9 de enero de 2008 el Tribunal de Sentencia dio por terminado el debate del juicio y dispuso el inicio de las deliberaciones, anunciando que la lectura íntegra y completa de la misma se daría recién del 2 de febrero del mismo año.

Finalmente el tribunal dictaminó que los acusados principales: Víctor Daniel Paiva y Juan Pío Paiva eran culpables de «homicidio doloso simple» por dolo eventual «homicidio doloso en grado de tentativa agravada» y «exposición de personas a lugares de trabajo peligroso» (los dos primeros delitos relacionados jurídicamente y el tercero en referencia a las condiciones del edificio siniestrado), lo cual significaba una pena de 5 a 15 años de prisión según el Código Penal Paraguayo. Juan Pío Paiva fue condenado a 12 años de cárcel, a compurgarse en el año 2017 y  Víctor Daniel Paiva a 10 años de cárcel, a compurgarse en el año 2015.

Daniel Areco (guardia de seguridad) fue condenado a 5 años de cárcel y Humberto Casaccia (miembro del directorio de la empresa) fue condenado a 2 años y 6 meses.

En marzo de 2013 Víctor Daniel Paiva obtuvo su libertad provisional al haber purgado dos tercios de su condena.

 

Comentarios

Publicá tu comentario

Este mensaje de error solo es visible para los administradores de WordPress

Error: Las solicitudes de API se están retrasando para esta cuenta. No se recuperarán nuevas entradas.

Inicia sesión como administrador y mira la página de configuración de Instagram Feed para obtener más detalles.