Tres hechos de violencia que pasaron desapercibidos en zona de estancia atacada

Las autoridades no se «alarmaron» en tales casos. 

La alarma de las autoridades policiales, del gobierno y los medios de comunicación se activó el sábado luego de que supuestamente unas 150 personas atacaron el sábado, la Estancia Pindo, ubicada en Yvyrarobana, Canindeyú. Destruyeron casas, galpones y se alzaron con armas de guardias de seguridad, además quemaron un termo para embriones de 100.000 de dólares. En total se registraron pérdidas por 500 mil dólares, según los propietarios. El ministro del interior, Francisco De Vargas, incluso aseguró que se busca replicar una masacre de Curuguaty. 

Las acusaciones apuntaron directamente al Asentamiento campesino 1º de Marzo de la zona, en litigio con la empresa a quien acusan de detentar tierras malhabidas.

Sin embargo, la Organización de Lucha por la Tierra (OLT), de la cual es parte la comunidad, niega las acusaciones e incluso asegura que los generadores de violencia en la zona son los propios propietarios de la estancia, por lo que no descartan que hayan hecho un autoatentado para culparles. “No se tiene prueba alguna de que campesinos del Asentamiento 1º de Marzo (Yvyrarobana, Canindeyu) hayan sido responsables”, expresó la OLT.

La OLT realizó en 2014 diversas denuncias de hechos de violencia que pasaron desapercibidas para las autoridades y la prensa. Aquí un recuento de las mismas:

Foto: Base Is.

Uno de los afectados por las torturas de los matones contratados presuntamente por los propietarios de Agroganadera Pindó. Foto: Base Is.

30 de mayo de 2014, secuestros y torturas: Cinco campesinos de los asentamientos 16 de julio y otras comunidades de Yvyrarovana, Canindeyú, fueron abordados en un camino vecinal por una turba armada. Aparentemente los confundieron con sintierras de 1º de Marzo. Fueron abordados cuando transitaban en sus motos, siendo secuestrados por 3 policías y un grupo de 15 civiles armados, según la denuncia. Los campesinos fueron llevados a un depósito en las cercanías del lugar, que sería parte de la estancia, donde fueron torturados. Estaban saliendo del asentamiento 1º de Marzo, donde los afectados tienen amigos y familiares, por lo que suelen frecuentarlos, pero ninguno vivía allí.

No les preguntaron nada, ni les pidieron documentos, ni de donde eran. Sin mediar palabra, los redujeron a patadas y se los llevaron bajo amenaza de armas, según nos había relatado Cristino Ocampos, uno de los torturados. Comenta además que los secuestradores les tomaron fotos, y dijeron que los iban a acusar de tráfico de madera, abigeato e invasión de tierras. Estos son los mismos argumentos esgrimidos por los propietarios respecto a las supuestas intenciones de los sintierras en la propiedad. Ocampos y los demás, habrían sido llevados luego por los pistoleros a la Fiscalía de Curuguaty.

11 de junio de 2014, civiles armados atacan comunidad: Los pobladores del asentamiento 1ro. De marzo denunciaron que por la mañana un grupo de 30 civiles fuertemente armados atropellaron a los labriegos que se encontraban trabajando en la chacra del asentamiento. En el atentado hirieron al señor Severiano Ruiz Díaz, mientras dos corrieron al monte para salvaguardarse.

Aseguran que este grupo para policial fue contratado por el propietario de la ganadera Pindó S.A., Rainer Bendlin, “perteneciente al grupo empresarial Perfecta S.A.M.I., que dedicada a la importación y comercialización de armas, representante y comercializadora en Paraguay de la marca de auto vehículos BMW y de las empresas satélites Hunter y Guns”, había expresado entonces la OLT.

Asentamiento 1ro. de Marzo. Foto: OLT.

Asentamiento 1ro. de Marzo. Foto: OLT.

La acción, según los afectados, buscaba expulsar a los labriegos del lugar.

23 de diciembre de 2014, ataque policial por «navidad»: En la mañana, un grupo de 200 policías fuertemente armados, en 14 patrulleras, atropellaron el asentamiento. “El asalto a la comunidad se realiza sin ningún tipo de documentación ni mediación con las familias del lugar, procediendo a la quema de casas, matando cerdos, gallinas, y sembrando pánico a los niños y niñas del lugar”, señalaba la denuncia. También señalaron que los intervinientes no expidieron ningún tipo de documentación ni orden judicial de desalojo, no estaban acompañados de ningún responsable del ministerio público.

Richard Escobar, del asentamiento, había asegurado que ni siquiera se entendió que es lo que quisieron hacer. Los policías quemaron cuatro casas, mataron al menos 20 chanchos y decenas de gallinas, dijo. Luego realizaron disparos intimidatorios sobre las viviendas.

Fue más que nada una acción de intimidación. “Ojapo sarambi hikuai ha upei oho jey”. Relató además, que es práctica común de los policías ingresar a robar animales domésticos de manera prepotente.

En el asentamiento 1º de Marzo viven unas 300 familias.

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