«Mis pinturas comunican la belleza encontrada en pequeños detalles de lugares aparentemente sin importancia»

Juan de Dios Valdez, joven artista ganador de varios premios nacionales, habla con E’a de su vida y obra.

A sus 25 años, Juan de Dios Valdez cuenta con numerosos premios nacionales por sus pinturas.

@SebasOcampos

En la red social Facebook –a la que tanto Juan como quien escribe nos unimos luego de negarnos durante un buen tiempo–, el joven artista plástico, en el espacio “Acerca de Juan de Dios Valdez”, sólo escribió: “Pinto para sobrevivir”. Su realidad, igual a la de muchas personas con escasos recursos, es vivir el día a día, en su caso del arte, porque de oficio no quiere hacer absolutamente nada más, como él mismo afirma en la entrevista mantenida sobre su vida y obra.

Inicios artísticos

“A partir de los 12 años de edad –empieza a contar Juan de Dios– me dediqué de lleno al dibujo, sobre todo haciendo caricaturas. Copiaba de los diarios, las revistas, etc. Después de unos años dejé de copiar las caricaturas hechas y empecé a caricaturizar  a mis compañeros de colegio, a los profesores y los familiares.”

“Más tarde, cuando tenía 16 años, gané un concurso de creación del logotipo para la Coordinación Departamental de Educación de Misiones. Eso me motivó a seguir perfeccionando mi habilidad en el dibujo, tomando clases con el artista plástico Gil Alegre Núñez, con quien aprendí todo lo relacionado a técnicas de dibujo artístico y pintura. Gil también me enseñó un poco de la teoría (historia del arte), que fui profundizando por mi cuenta, mediante un fugaz paso por el Instituto Superior de Bellas Artes, durante los años 2005 y 2006.”

Gil Alegre Núñez, el mentor

Gil Alegre Núñez, el artista plástico formado y reconocido en Italia, con numerosos premios e importantes exposiciones en Europa, es el principal mentor de Juan de Dios Valdez. Gil, desde su regreso al Paraguay, se dedicó, a la par de la pintura, a la gestión cultural.

Y Juan de Dios llamó la atención de Gil Alegre cuando ganó el concurso del logotipo. De ahí en más, la relación de mentor/discípulo fue profundizándose hasta volverse una linda amistad. “Gil Alegre –dice Juan– hasta ahora se ocupa de impartirme cátedras en cada visita, en cada encuentro que tenemos. Es decir, hasta ahora aprendo con él.”

Paisaje de la ciudad de Aregua. El paisajismo al aire libre es el estilo que más indentifica al joven artista.

Impresionismo con contrastes fuertes 

En cuanto al estilo que lo identifica, Juan afirma que es el impresionismo. “El paisajismo al aire libre, con pinceladas sueltas, sin mucha definición, frescas… Me gusta explotar la luz al máximo con contrastes fuertes.”

Con respecto a la técnica, si bien también ha hecho trabajos practicando varias técnicas, como la acuarela, la que más utiliza es el óleo. “Es la pintura con la  que obtengo mejores resultados plásticos”, afirma sin dudar.

Belleza invisible resaltada

Al terminar de escuchar la pregunta sobre el mensaje que desea transmitir por medio de sus obras, Juan responde: «Sin proponérmelo directamente, mis pinturas comunican la belleza encontrada en pequeños detalles de lugares aparentemente sin importancia. Es decir, la belleza invisible a las personas en general, para quienes pasa desapercibida, ya sea por la monotonía o la falta de educación visual.”

¿En dónde se aprecia la belleza invisible a la gente, Juan? “La belleza, por ejemplo, percibida en una casona medio derruida de Areguá que es salpicada por la luz vespertina, filtrada por las sombras de los árboles. La gente, cuando ve estos detalles en una pintura al óleo, con contrastes exagerados de colores fuertes, cambia su manera de ver y la aprecia.”

Mangoré, ejemplo y orgullo

Teniendo en cuenta que eres de San Juan Bautista, cuna de artistas como Mangoré, ¿de qué manera los aires de tierra adentro inciden en tu creación artística? “Para cualquier sanjuanino que se dedica al arte –contesta Juan–, Mangoré es un ejemplo y orgullo, un artista que salió de San Juan y llegó muy lejos.”

“Y yo, claro, pienso que mi inclinación hacia el paisajismo es una influencia directa del hecho de ser del interior, de San Juan Bautista. Conozco la esencia  del campo, el tono del follaje, del pasto en verano, en invierno, el color de la tierra iluminada por el sol…”

Obra al óleo en un solo color.

Vivir del arte en el Paraguay

“Vivir del arte –reflexiona Juan de Dios–, en un país como el nuestro, es una cuestión muy compleja. Particularmente, soy vilipendiado a menudo por mi temática (el paisaje), que es comercial. Se dice que no aporto nada nuevo a la plástica paraguaya. Y tienen toda la razón. Sin embargo, trato de aportar calidad a un tema tan gastado como el paisaje del interior. Gracias a esto obtengo una respuesta positiva de parte del mercado. Sólo así puedo vivir de la pintura.”

“Por otro lado –continúa Juan–, soy testigo de muchos casos de pintores que sufren todo lo contrario, que no pueden vivir de sus obras. Pero en términos generales, el mercado del arte ha crecido mucho. Hoy en día existen más compradores de cuadros y cada vez se abren más galerías de arte. La difusión es de mayor alcance. Siempre hay oportunidades. Los galeristas, el público, los coleccionistas y los críticos, en algunos casos, se dan cuenta cuando un pintor tiene talento. Se debe saber mover las piezas en el tablero engañoso de este mercado. En mi caso, así como no vendo todo lo que pinto, tampoco pinto sólo lo que se vende.”

Deuda del gobierno con el arte

¿Qué políticas culturales debería aplicar el gobierno para incentivar el arte y el talento juvenil?  “El mayor incentivo –responde Juan– para los artistas jóvenes se encuentra en los concursos. Es decir: quienes ya están produciendo (no en la etapa de formación) necesitan concursos de gran  envergadura, a nivel nacional, con buena difusión y premios importantes.”

“En Paraguay, los concursos  juveniles anuales de pintura son organizados por instituciones no gubernamentales. Y la creación de concursos por parte de las instituciones del Estado motivaría el interés y daría oportunidades a jóvenes talentos, porque sin lugar a dudas los concursos ganados son trampolines para saltar al mercado o, cuando menos, al reconocimiento como pintor. En síntesis, el gobierno tiene una deuda con el arte, en particular con la plástica.”

Juan de Dios Valdez Barboza, su biografía

Retrato ganador del primer premio en el Concurso del Ateneo de 2008.

Juan de Dios nació el 8 de marzo de 1986 en San Juan Bautista, Misiones. En el año 2003, a la par de sus estudios secundarios, realizó cursos de dibujo y pintura al óleo e introducción a la historia del arte con el artista plástico GIL ALEGRE NÚÑEZ, en su ciudad natal.

En 2004 recibió el premio “MANGORÉ”, galardón otorgado por la Municipalidad de San Juan Bautista a las doce personas e instituciones más destacadas del año. En su caso, en la categoría de  “Joven talento”. En el año 2005, al culminar los estudios secundarios, se trasladó a Asunción, donde ingresó al Instituto Superior de Bellas Artes. Abandonó la carrera a mediados de 2006. En ese mismo año ganó el Primer Premio del Concurso Juvenil de Pintura, organizado por el Centro Cultural Paraguayo Americano y Amigos del Arte.

Desde junio de 2005 hasta finales de 2007 integró el grupo de pintores jóvenes “Contracorriente” (dirigido por Isabel de Anda), con el que expuso en algunas ciudades del interior y Asunción.

En febrero de 2007 participó en una Exposición Colectiva en el Hotel Villa Morra Suites y en una muestra colectiva en el Centro Cultural de la Ciudad “Manzana de la Rivera”. En 2008, obtuvo el Primer Premio otorgado por el Ateneo Paraguayo, Salón Primavera, XXII Edición. Y en el año 2010, una de sus pinturas fue seleccionada entre las 10 mejores del Concurso “Hazte oír: pon fin a la discriminación”, organizado por las Naciones Unidas.

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